Company, el fenómeno teatral que puso a Fer Dente a hablar de amor, soledad y segundas oportunidades

El musical, con una historia universal y una puesta que invita a la reflexión, se convirtió en una experiencia compartida por generaciones. En diálogo con Teleshow, Fer Dente y Alejandra Radano contaron la experiencia de llevar el proyecto al escenario porteño

En una ciudad que nunca duerme y donde el verano parece multiplicar las emociones, hay algo que logra detener el tiempo para los amantes del teatro: la experiencia de una comedia musical vivida a sala llena. Ya no hace falta soñar con Broadway ni mirar de lejos, porque en la calle Corrientes el aplauso, la risa y la reflexión se encuentran cada noche en el mismo lugar. Así lo demuestra el fenómeno de Company, la nueva apuesta de Fer Dente que, aún con el asfalto ardiendo y las temperaturas elevadas, convoca multitudes mientras que el teatro musical argentino atraviesa uno de sus momentos más vibrantes y, además, llama a la reflexión de uno de los temas más debatidos del mundo: el amor.

La historia comienza en un clima de bullicio: es el cumpleaños 35 de Bobby, el personaje central, quien se ve asediado por llamados y mensajes de voz de sus amigos, todos casados. Ambientada en la gran ciudad de Buenos Aires, la trama se centra en las dudas, los miedos y el desconcierto de Bobby ante el compromiso, la intimidad y la presión social por “no quedarse solo”. Desde el primer minuto, la obra invita al público a sumergirse en la mente de Bobby, a compartir sus pensamientos en una fecha tan significativa como su cumpleaños, donde la alegría parece estar lejos y la evasión se convierte en refugio.

Para Fer, ponerse en la piel de Bobby fue un viaje único. “Está siendo una experiencia espectacular. Es un rol muy hermoso. De esos que hacen todo. Baila, canta, actúa… es como un nene en un parque de Disney cerrado para él y sus amigos. Sigo muy emocionado con la recepción del público durante todo el show pero sobre todo al final. Extrañaba mucho volver a tener esa conexión”, aseguró a este medio.

El minimalismo de la puesta es uno de los grandes hallazgos: el vestuario negro y la escenografía en grises apagados generan un clima de contención, solo alterado por la luz de los escalones y, sobre todo, por la melena roja de Alejandra Radano. Radano, con el carisma que la caracteriza, se luce en la piel de Joanne, un personaje sarcástico y magnético, brillante en su mirada sobre el amor y el matrimonio. Su presencia es un faro visual y emocional, y aporta el contrapunto ideal al recorrido introspectivo de Bobby. El vestuario y la escenografía cambian radicalmente en la segunda mitad, cuando el propio Bobby se abre a la posibilidad de la intimidad y, de golpe, el escenario se llena de colores cálidos, del amarillo al rosado.

En diálogo con Teleshow, Radano reflexiona: “El texto es todo y lo que no está en él también lo es. Joanne es un personaje que pierde el control y dice lo que piensa sin medir las consecuencias, sobre todo para ella”. Amplía la mirada sobre el conjunto: “La obra es muy onírica, todos los personajes aparecen de manera fragmentada para hablar del pensamiento de aquel que está pensando todo en la obra y ese es Bobby, nosotros somos fractales de su propia personalidad. Es muy atrayente entender que esta obra expone que los demás, definitivamente, vienen a reflejarnos partes y sombras de nosotros mismos”.

Ser parte de Company es, para Radano, una oportunidad de exploración emocional y artística. “Me atrae entender qué viene a enseñarme ese personaje, qué faceta de mí misma viene a develarme, también creo que los personajes llegan porque uno tiene algo para ofrecer y se dispone a ser vehículo para contar una historia”, señala. “Me gusta ver al teatro desde las artes plásticas, uno funciona básicamente como un color que gradúa sus intensidades según el personaje que le toca en suerte. Y cada uno definitivamente es un color único personal, aunque interpretemos la misma canción”.

Los comentarios están cerrados.