El oficialismo misionero se reposiciona tras la derrota electoral y busca afianzar vínculos con Javier Milei

El Frente Renovador de la Concordia se quitó la pintura que se había puesto en la cara antes de las legislativas y busca reconectar con la Casa Rosada

El golpe de haber quedado segundos en la elección del 26 de octubre aún está siendo absorbido. Todavía no hubo encuentros formales entre el conductor de la Renovación misionera, Carlos Rovira, y sus principales referentes. “La previa”, como le dicen al encuentro que realizan los jueves antes de cada sesión de la Legislatura provincial, está suspendida.

El domingo 26 por la noche, Milei dio un discurso tras la victoria. Allí anticipó que su fortaleza legislativa no estaría dada sólo por las bancas que consiguió La Libertad Avanza sino también por “decenas de diputados y senadores de otros partidos con los que podemos encontrar acuerdos básicos”. “Nos alegra saber que en muchas provincias la segunda fuerza no fue el kirchnerismo, sino el oficialismo provincial. Son actores racionales, procapitalistas y a los que uno más uno les da dos”, agregó.

Cambia, todo cambia

Casi de inmediato, una alta fuente del círculo de confianza de Rovira hizo trascender: “Vamos a ir por ahí”.

Días después, el gobernador Hugo Passalacqua se sumaba a la comitiva de mandatarios provinciales que participó de la cumbre con Milei en Casa de Gobierno.

En las elecciones, el FRC jugó fuerte. Puso a su mejor candidato en la boleta: el exgobernador Oscar Herrera Ahuad. Pero fue derrotado por LLA. La Renovación quedó en segundo lugar, siete puntos detrás. El ex titular del Ejecutivo misionero había hecho campaña marcando más diferencias que similitudes con la Casa Rosada.

Pero, en paralelo, quedaban puentes tendidos que mantenían conectadas a Posadas con la administración Milei. El otorgamiento de la zona franca, un reclamo histórico de la provincia, fue un ejemplo de que había un ida y vuelta.

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