El Gobierno enfrenta días difíciles por el temblor de los mercados y la ofensiva K y los gremiosPor Facundo Chaves

El terremoto económico que provocó la suba de aranceles de Trump ocurrió en un momento crítico para la Casa Rosada. El diagnóstico del Presidente y cómo enfrentará el oficialismo la embestida K

El sábado pasado, cuando el estruendo del temblor en las bolsas todavía no aturdía las noticias, Javier Milei compartió con un interlocutor un diagnóstico sobre las causas y posibles consecuencias del aumento generalizado de aranceles que anunció Donald Trump.

Lo cierto es que la violenta suba de aranceles precipitó una ola de pánico que sacudió a los mercados globales, disparó una guerra comercial de escala planetaria, deprimió los precios de materias primas que vende la Argentina -del petróleo a los granos- y preanunció tiempos de mayor inflación y posibles devaluaciones.

Es un combo complicado para una economía como la Argentina, que como parte de las reservas tiene yuanes que están a tiro de una depreciación, que depende del ingreso de divisas que surgen de Vaca Muerta -un yacimiento que precisa de precios internacionales sostenidos para ser competitivo- y principalmente enfrenta el tramo más decisivo y político de la negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Según pudo confirmar Infobae, en el Gobierno admiten que se vienen días difíciles, de mayor inestabilidad y de un posible empeoramiento de indicadores sensibles: del riesgo país, al dólar, de la inflación, a la actividad económica. Son turbulencias inevitables en un mundo convulsionado, pero que toman a la Argentina sin algunas fragilidades, como el gasto público desbocado.

Argentina ya inició, mediante la intervención rápida del canciller Gerardo Werthein, conversaciones con la Casa Blanca. Fue uno de los primeros países que se sentaron a la mesa de negociaciones de la decisiva Secretaría de Comercio que comanda Howard Lutnick. Más allá de los correveidiles que tuvo el viaje a Mar-a-Lago, Milei confirmó en el corazón trumpista su vocación dialoguista y propuso avanzar en un acuerdo inmediato para llevar los aranceles a 0%.

Hay un factor que no puede pasar inadvertido: Milei, además, es presidente pro tempore del Mercosur, un bloque que tiene arancel común del orden del 35% con Estados Unidos y que tuvo un trato menos agresivo por parte de Trump: “apenas” le impuso 10%. Volviendo al diagnóstico de Castiñeira, el bloque se enfrentará ante el dilema de seguir o no el camino argentino.

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