Los estudiantes que representarán al país en un Mundial aeroespacial avalado por la NASAPor Fernanda Jara
Diez alumnos del Instituto Tecnológico de Buenos Aires fueron seleccionados como finalistas de la CanSat Competition. Buscan sponsors para viajar en junio a Virginia, Estados Unidos. El evento desafía a equipos de todo el mundo a diseñar y construir un satélite del tamaño de una lata de gaseosa
Cuando los diez estudiantes del ITBA comenzaron el proyecto no se conocían entre sí y ahora se preparan para viajar en junio a Virginia, Estados Unidos, para participar en la final de la competencia internacional CanSat Competition, organizada por la American Astronautical Society. El certamen convoca a universidades de todo el mundo a desarrollar una misión aeroespacial a pequeña escala, replicando el diseño, armado y lanzamiento de un dispositivo que simula un satélite.
La participación en esta propuesta incluye el viaje a Virginia para el lanzamiento del dispositivo y la asistencia a la ceremonia de cierre, el 9 de junio. Si bien los materiales para realizar el prototipo fueron financiados por la universidad, los estudiantes gestionan apoyos externos para cubrir los costos del viaje. “Gran parte del grupo está becado, sin sponsors sería difícil para varios poder viajar”, señala Daniela. El desafío es impulsado por la NASA.
Daniela recuerda que en la primera reunión del grupo casi no se conocían entre sí. “Fue principalmente de presentación”, dice. Sin embargo, no tardó en aparecer la motivación compartida por un objetivo en común: construir desde cero un artefacto que simulara una misión espacial. “Hicimos un plan de tareas pendientes en orden de prioridades y con eso nos guiamos. Por suerte rindió, porque nos fue muy bien”, asegura la joven de 23 años.
Lo que tienen por delante es la competencia CanSat, un desafío internacional para estudiantes que deben diseñar y construir un satélite del tamaño de una lata de gaseosa. El objetivo es adquirir experiencia práctica en un proyecto espacial.
El grupo argentino que participa este año fue seleccionado por sus pares, quienes compitieron en la edición anterior y alcanzaron el quinto puesto. “Nosotros fuimos los que quisimos anotarnos”, cuenta y admite que la experiencia previa de esos estudiantes fue clave. “Fueron como padrinos del proyecto y tienen roles como el resto del grupo. Somos todos pares aunque ellos nos guían por la experiencia”, agrega y aclara que el trabajo se organizó de forma horizontal.
La iniciativa que arrancó en enero de este año, que no forma parte de ningún programa obligatorio de la carrera, reunió a estudiantes de distintas especialidades. “Es un proyecto multidisciplinario. Hay alumnos de las carreras de ingeniería mecánica, electrónica, industrial, informática y bioingeniería”, detalla y destaca que, además, están divididos en subgrupos, se reparten las tareas según el área de formación. “Yo estoy en el grupo de estructuras y materiales, junto con todos los chicos de mecánica. Nos encargamos del diseño y la fabricación del CanSat”.

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