Murió Jorge Calandrelli, el compositor y arreglador argentino radicado en Estados Unidos y ganador de 6 Premios Grammy
A los 87 años, se conoció la noticia de la muerte del maestro Jorge Calandrelli, pianista, compositor, director y productor argentino que residía desde 1978 en Estados Unidos, en donde realizó trabajos en música pop, jazz, latino y clásico, además de música para cine y televisión.
El secretario de Cultura de la Nación, Leo Cifelli, lo despidió en su cuenta de X asegurando que fue “uno de los grandes referentes de la música argentina a nivel internacional”. Jorge Calandrelli estuvo 29 veces nominado a los Premios Grammy y en dos oportunidades compitió por los Oscar. En 6 oportunidades se llevó al galardón principal para el mundo de la música.
El primero fue por El alma del tango, de Yo-Yo-Ma, que obtuvo el Grammy en 1999 en la categoría de mejor álbum de crossover clásico. El último fue en 2012, en la rubro de mejor arreglo instrumental con acompañamiento vocal por ¿A quién puedo recurrir?, de Tony Bennett y Queen Latifah. Por Un tiempo para el amor, de Arturo Sandoval, se llevó dos Grammy en 2010 en las categorías productor del año y y mejor álbum instrumental.
“Jorge Calandrelli es un maestro de los arreglos y ha sido un placer haber trabajado con él en tantas grabaciones a lo largo de mi carrera”, aseguró alguna vez Tonny Bennet, quien trabajó con el argentino como arreglista y director de orquesta en 14 de sus álbumes. Para el álbum Cheek to Cheek, en el cual el cantante hizo dupla con Lady Gaga, Calandrelli realizó los arreglos y dirigió toda la orquestación, así como en el espectáculo en vivo Great Performances, que se ofreció en el Lincoln Center de Nueva York.
Nacido el 31 de diciembre de 1939, Calandrelli fue el menor de seis hermanos. Su padre, Matías Calandrelli, era médico, un eminente ajedrecista, presidente del Club Argentino de Ajedrez. Su madre, Nieves Solá Calandrelli, tocaba el piano clásico.
De joven, realizó una gira por Europa durante tres años con su quinteto y luego regresó a Buenos Aires para actuar como pianista profesional con su trío de jazz, al tiempo que realizaba arreglos y dirigía para importantes artistas y compañías discográficas. Estudió piano con Guillermo Iscla, armonía y contrapunto con Carlos Guastavino, composición con Roberto García Morillo y tomó clases magistrales de composición contemporánea con Gerardo Gandini. Si bien inició su trayectoria en Argentina y en Europa como pianista, arreglador y director, fue en Estados Unidos en donde desarrolló una prolífica y exitosa carrera.
“Como para muchos artistas latinoamericanos, siempre quise venir a Estados Unidos porque era competir con el nivel norteamericano. Era mi sueño trabajar con gente como Tony Bennett y Barbra Streisand. Vine con muchos contactos de Buenos Aires, en donde había grabado con todos los cantantes pop del momento, desde Palito Ortega y Tormenta hasta Sergio Denis. Me recibieron muy bien, aunque el hecho de ser latinoamericano no era fácil. Yo creo que el aporte de los hispanos evidentemente es cultural. Venir acá y competir con europeos y norteamericanos era complejo, pero no tanto porque traemos algo diferente”, sostuvo hace unos años ante un medio televisivo de Estados Unidos.
Entre el impresionante listado de artistas para los que produjo, realizó arreglos o compuso figuran Celine Dion, Tony Bennett, Lady Gaga, Barbra Streisand, Quincy Jones, Sting, Diana Krall, Sarah Brightman, Madonna, Elton John, Placido Domingo, Paul McCartney, Michael Bublé, Bono, Al Jarreau, Yo-Yo Ma, Paquito D’Rivera, Gary Burton, Shakira y Monserrat Caballé.
En paralelo, compuso y orquestó música para las películas El tigre y el dragón, de Ang Lee; El color púrpura, de Steven Spielberg y El resplandor, de Stanley Kubrick. En el terreno local también lo hizo con Soñar, soñar, de Leonardo Favio, en la que trabajó Carlos Monzón, y La fidelidad, de Juan José Jusid, de la que formó parte Héctor Alterio.

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