El último adolescente herido en el tiroteo escolar de San Cristóbal recibió el alta: ya no quedan internados

El menor, de 13 años, permanecía internado en el Hospital de Niños de la ciudad de Santa Fe. En total, el ataque dejó ocho heridos y un fallecido

A poco más de una semana del ataque armado en una escuela de San Cristóbal, donde un menor de 15 años abrió fuego contra sus compañeros y dejó un saldo de un muerto y ocho heridos, el último adolescente que permanecía internado recibió el alta médica.

El pasado 31 de marzo, en tanto, fue dado de alta otro de los internados del hospital de Rafaela: un adolescente de 15 años que había sufrido lesiones superficiales. Los otros seis menores heridos durante el ataque recibieron el alta el mismo día por lesiones leves.

En el ataque murió Ian Cabrera, de 13 años, una de las primeras víctimas que se cruzó con el tirador. Fue en uno de los baños de la planta baja del establecimiento, el lugar elegido por el atacante para preparar la escopeta que le robó a su abuelo.

El tiroteo luego siguió en el patio interno del colegio. Allí, el adolescente disparó cuantas veces pudo hasta que lo redujo el portero.

El tirador fue entregado a las autoridades esa misma mañana y desde entonces está alojado en un centro especializado para menores en conflicto con la ley, bajo supervisión de su madre. Por su edad, es inimputable: el nuevo Régimen Penal Juvenil sancionado recientemente que permitiría juzgarlo aún no está vigente.

Si bien la causa se encuentra bajo secreto de sumario, este medio logró corroborar que los investigadores ya pudieron reconstruir parcialmente lo sucedido antes y después del tiroteo, y trabajan sobre la hipótesis de que el hecho contó con cierto grado de preparación. Ahora se enfrentan a la incógnita de si fue un plan solitario o si contó con influencias externas. Para responderla, se centran principalmente en el rol de los vínculos virtuales que tenía el adolescente y su actividad en diferentes redes sociales.

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