Morgan Stanley aseguró que la desinflación este año será moderada y explicó los motivos

Según Morgan Stanley, la inflación llegaría a 2% a mediados de año
Según Morgan Stanley, la inflación llegaría a 2% a mediados de año

El banco de inversión Morgan Stanley sostuvo que, pasado el aumento de los combustibles tras el alza del precio internacional del petróleo a raíz del conflicto en Medio Oriente, el proceso de desinflación debería retomarse. No obstante, considera que será moderado.

En su último reporte a clientes, la entidad señaló que la depreciación cambiaria, los aumentos de precios regulados, el shock de la carne y el reciente shock petrolero interrumpieron el proceso de desinflación.

“Sin embargo, la debilidad de la actividad debería limitar los efectos de segunda ronda, con registros mensuales convergiendo hacia aproximadamente 2% mensual para mediados de 2026, ayudados por la fortaleza cambiaria”, indicó.

En este marco, los analistas del banco consideraron que “la desinflación anual debería seguir siendo moderada este año y avanzar gradualmente, dada la persistente inercia y la falta de un ancla monetaria fuerte”.

Los analistas del banco consideraron que “la desinflación anual debería seguir siendo moderada este año y avanzar gradualmente, dada la persistente inercia y la falta de un ancla monetaria fuerte”. REUTERS/Shannon Stapleton/File Photo
Los analistas del banco consideraron que “la desinflación anual debería seguir siendo moderada este año y avanzar gradualmente, dada la persistente inercia y la falta de un ancla monetaria fuerte”. REUTERS/Shannon Stapleton/File Photo

En otro tramo del informe, Morgan Stanley advirtió que la economía enfrenta riesgos vinculados al contexto internacional.

Ocurre que una recesión global impulsada por el petróleo podría descarrilar la recuperación y debilitar el financiamiento en divisas, un pilar clave de la estrategia de estabilización.

“En un escenario de precios del petróleo estructuralmente altos, el crecimiento seguiría siendo débil y la inflación elevada, afectando el consumo y el apoyo al actual esquema de políticas”, precisaron.

A su vez, remarcaron que los riesgos internos incluyen débil crecimiento del crédito, inflación persistente, desempeño sectorial desigual e incertidumbre política.

Identificaron algunos “riesgos alcistas”, aunque su probabilidad es baja. Un repunte de la economía estadounidense, potenciado por el desarrollo de la inteligencia artificial, podría mejorar el contexto internacional y facilitar el acceso al financiamiento externo.

En el plano local, una desinflación más acelerada representaría el principal factor positivo, ya que favorecería el consumo y un crecimiento económico más amplio.

Para Morgan Stanley, los riesgos internos incluyen débil crecimiento del crédito, inflación persistente, desempeño sectorial desigual e incertidumbre política. REUTERS/Andrew Kelly/File Photo
Para Morgan Stanley, los riesgos internos incluyen débil crecimiento del crédito, inflación persistente, desempeño sectorial desigual e incertidumbre política. REUTERS/Andrew Kelly/File Photo

Sobre esto último, Morgan Stanley remarcó: “Hay poco apetito por usar la política fiscal para impulsar el crecimiento. El equilibrio fiscal sigue siendo el principal ancla. Un crecimiento más fuerte debería ayudar a cumplir las metas fiscales, aunque las pérdidas de ingresos derivadas de reformas y recortes impositivos siguen siendo un desafío de corto plazo”.

A su vez, los analistas de la entidad consideraron que la política monetaria sigue siendo algo restrictiva. “La remonetización será gradual, probablemente solo a medida que se recuperen el crédito y la actividad. La esterilización debería mantenerse, y las autoridades probablemente seguirán siendo cautelosas al expandir la oferta monetaria incluso cuando las condiciones mejoren”, proyectaron.

Por su parte, la calificadora de riesgo Fitch Ratings, que días atrás mejoró la nota de la deuda soberana argentina, señaló: “La inflación cayó a un mínimo de 1,5% mensual en mayo de 2025, pero volvió a subir a 3,4% en marzo de 2026, impulsada por el traspaso rezagado de la depreciación del tipo de cambio de 2025, los ajustes en las tarifas de servicios públicos, el aumento de los precios de la carne vacuna y el incremento global de los precios de la energía”.

Fitch precisó: “La inercia también está dificultando la fase final de la desinflación, como se observó en programas de estabilización económica en otros países. Esperamos que el índice de precios vuelva a ubicarse por debajo del 2% mensual hacia fin de año”.

El último informe de FocusEconomics señaló que los principales bancos y consultoras internacionales corrigieron al alza sus previsiones de inflación. Según el relevamiento, la inflación promedio cerrará 2026 en 30,4%, frente al 29% estimado hace un mes.

Al mismo tiempo, el informe mostró un fuerte ajuste en las proyecciones de inflación punta a punta: los economistas estimaron que diciembre finalizará con una suba interanual de precios del 28,2%, por encima del 25,8% previsto 30 días atrás. Para 2027, en tanto, los analistas proyectaron una desaceleración hasta un promedio anual del 20,6%.

FocusEconomics indicó que el aumento de los precios globales de la energía explicó parte del deterioro en las perspectivas inflacionarias para América Latina, y en particular para la Argentina. Aun así, sostuvo que la reducción de las restricciones a las importaciones y el ajuste del gasto público contribuyeron a moderar parcialmente las presiones sobre los precios.

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