Cómo buscan convertir residuos de botellas plásticas en un medicamento para la enfermedad de Parkinson
Es un desarrollo impulsado por investigadores de la Universidad de Edimburgo, en Escocia. Los resultados iniciales indican que la técnica podría ofrecer una producción más sostenible de medicamentos
Un grupo de investigadores de la Universidad de Edimburgo, Escocia, en el Reino Unido, consiguió tomar botellas de plástico usadas y convertirlas en un medicamento esencial para tratar la enfermedad de Parkinson.
El proceso parte de un plástico llamado PET, muy usado en todo el mundo y difícil de reciclar por completo. Cada año se generan millones de toneladas de PET, un material resistente y liviano, pero que suele terminar como basura.
Gran parte de ese plástico va a parar a basurales, incineradoras o llega a ríos y mares, donde causa contaminación.
El equipo trabajó con bacterias que fueron modificadas para realizar una especie de truco de laboratorio.
Después de desarmar el plástico hasta conseguir ácido tereftálico, las bacterias toman ese material y, siguen instrucciones especiales. Este proceso lleva a transformar al plástico en L-DOPA.
Es como si las bacterias fueran mini fábricas vivas que convierten algo que ya nadie quiere en una medicina valiosa.

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