Premios Grammy 2026: quiénes fueron los mejor y peor vestidos de la alfombra roja
Las celebridades lucieron estilos y atuendos audaces durante la velada más importante de la música internacional en Los Ángeles. Los aciertos y desaciertos, según expertos
La 68.ª edición de los Premios Grammy volvió a convertir el Crypto.com Arena de Los Ángeles en el epicentro mundial de la música. Entre shows en vivo, homenajes y la entrega de los gramófonos dorados, la alfombra roja captó todas las miradas desde temprano, con figuras como Lady Gaga, Justin Bieber, Sabrina Carpenter y Rosé desfilando antes de sus presentaciones programadas en la gala.
Bad Bunny demostró que la sobriedad puede ser la herramienta más disruptiva en un evento definido por la opulencia. Su elección de un tuxedo impecable fue celebrada por Zitta, quien lo puso como el ejemplo ideal de cómo los artistas contemporáneos pueden inclinarse por un minimalismo clásico sin perder vigencia. El detalle del prendedor floral fue, para el diseñador, el toque de distinción que elevó el conjunto a la categoría de los mejores de la noche.
La delegación argentina marcó presencia con una estética que dio para hablar. Para Pucheta, el dúo se consolidó como sus figuras predilectas de la noche. Valoró especialmente la “conceptualización” y el impacto visual de sus siluetas, asegurando que la paleta elegida está en absoluta sintonía con las tendencias actuales.
La pareja no logró estar a la altura de la sofisticación de la velada, según la visión de Profumo. La diseñadora calificó el vestuario de ambos como falto de producción, describiendo el outfit como un “alto prêt-à-porter” que resultaba demasiado casual para una red carpet de este calibre. “Estuvieron lejísimos de ser una pareja glamorosa”, sentenció la experta.
En el terreno de los desaciertos, la actriz Coco Jones recibió una de las críticas más severas. Zitta fue categórico al expresar su desaprobación, señalando que al diseño “le sobraban elementos” y le faltaba longitud para ser considerado una pieza de alta costura equilibrada. Para el experto, el conjunto no logró encontrar un punto de armonía, quedando a mitad de camino entre lo arriesgado y lo confuso.
La frescura de Tyla fue uno de los puntos más altos de la ceremonia. Profumo elogió su vestido al destacar el trabajo de bordado en tono caramelo y la caída de ramilletes de plumas que aportaron un glamour “sofisticado e impactante”. Lo que más valoraron los especialistas fue la capacidad de la artista para lucir un diseño de alta complejidad con un peinado y maquillaje relajados, logrando una imagen perfecta que logro descontracturar la gala.

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