El día que Estudiantes empezó a cambiar su historia al remontar un partido increíble frente a Platense

En 1967 el Pincha ganó el primer título de su historia. En semifinales se cruzó con el Calamar, dando vuelta un resultado que parecía sentenciado

¿Qué hubiera pasado si? Esa pregunta. La que siempre vuelve. En nuestro día a día y también en el deporte. Por eso la vida y el fútbol tienen tanto que ver, con esos lazos que parecen indestructibles. Muchos casos han ocurrido en el devenir de la número cinco que pusieron el interrogante sobre la mesa. Pocos como el que ocurrió en la fría noche del miércoles 3 de agosto de 1967 en la cancha de Boca, donde comenzó un ciclo brillante que cambió la historia de Estudiantes de la Plata.

Llegó al club a comienzos del ‘65, cuando en Estudiantes el hábito más común era mirar la tabla hacia abajo y estar pendiente de sacar puntos para evitar el descenso. Enseguida detectó que tenía buen material en sus manos, donde hizo congeniar a un grupo de chicos de las inferiores que ya se venían destacando y que eran conocidos como “La tercera que mata” junto con otros más grandes que habían llegado de otros clubes, como el doctor Carlos Salvador Bilardo.

El torneo del ‘65 fue bueno, donde se pusieron los cimientos de una gran obra. El 6° puesto fue visto con satisfacción, por la regularidad y por haber ahuyentado la palabra descenso. La onda positiva se mantuvo una temporada más tarde, porque flotaba la sensación de que el equipo estaba listo para dar el gran salto. En 1967 llegó la reestructuración al fútbol argentino. Por primera vez habría dos torneos. Primero el tradicional Metropolitano, ahora dividido en dos zonas y el Nacional, con cuadros del interior.

El Pincha se entreveró desde el arranque del Metro entre los primeros de su zona. Clasificaban los dos primeros de cada una de las dos que tenía el torneo. El pasaporte a la semifinal lo selló venciendo en el clásico de la última fecha a Gimnasia por 3-0 como local. Un inmenso primer paso ya estaba dado, postergando a Vélez y Boca y avanzando en el segundo puesto, detrás de Racing

En el otro grupo también se destacó un equipo como revelación. Fue Platense, que dirigido por Ángel Labruna, hizo un culto del buen juego en cada cancha. También se clasificó en la jornada final, superando como local a Banfield 3-1, para liderar su zona, quedando Independiente como escolta.

No había demasiado tiempo para la recuperación. Por las lluvias, esa última fecha se disputó el lunes 1 de agosto y la AFA organizó las dos semifinales para el miércoles 3. Platense versus Estudiantes en cancha de Boca y Racing contra Independiente en el Cilindro de Avellaneda. Ésta finalmente terminó jugándose el viernes y ambas no tuvieron televisación en directo, pese a las gestiones que hizo canal 7 hasta último momento.

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