03:30De querer hacer “Justicia Divina” por Maradona al juicio político: Makintach se juega su futuro en el jury

El proceso comienza este jueves y será determinante para la jueza del escándalo. Cómo llegó a esta instancia

Para Julieta Makintach este fue un año para el olvido. Lo arrancó sentada en el estado y al frente de su mayor desafío laboral: integrar el tribunal que iba a juzgar a los siete imputados del juicio por la muerte Diego Armando Maradona. Paradójicamente, ahora es ella quien termina el 2025 en el banquillo de los acusados. Será en su propio juicio político, que comienza este jueves y podría sellar su destitución.

Contrariamente, el apodo que se ganó socialmente fue el de “la jueza del escándalo”. La que con su polémico accionar no solo provocó la nulidad del debate que estaba en curso en San Isidro, sino que también terminó poniendo en jaque el futuro del juicio.

Es que lo que estalló en mayo en el palacio judicial de la calle Ituzaingó le abrió una ventana a los imputados por la muerte del Diez para pedir el non bis in idem (NdeR: no ser juzgados dos veces por la misma causa). Una carta que -ya adelantaron- van a jugar la mayoría de los abogados defensores cuando se reanude el proceso. Esto podría tener como consecuencia que la muerte de Maradona quede impune.

Por todo esto, Makintach pasó de heroína a villana en pocos meses. De que la reconozcan por sus 27 años de trayectoria a convertirse en la protagonista del máximo escándalo judicial de la historia argentina. De ser la hija de uno de los jueces más conocidos de San Isidro, Juan Makintach, y tener un futuro prometedor, a estar a un paso de la destitución por cometer graves irregularidades en el juicio que miraba el mundo.

La carrera de la jueza se manchó, parafraseando la célebre frase de Maradona. Porque lo que la puso en la mira de la Justicia no fue solamente el documental que realizaba a espaldas de familiares de Diego, imputados, abogados y fiscales. Si no también sus mentiras recurrentes cuando avanzaba la investigación sobre ella.

Desde entonces, Makintach -definida por muchos colegas como “la mejor jueza técnica”- empezó a mostrar otra faceta, una completamente diferente a la que se veía cuando ejercía. En los últimos meses, hasta la acusaron de hostigar a los testigos que fueron a declarar en la causa penal, donde quedó imputada por cinco delitos. Según supo Infobae, también le escribió a aquellos que fueron citados como testigos de la acusación en el jury.

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