Morgan Stanley quitó los bonos argentinos de su lista de inversiones preferidas en medio de la turbulenciaPor Agustín Maza
El banco de inversión estadounidense removió a los títulos de la Argentina de su menú de posiciones recomendadas para mercados emergentes, en el marco del sacudón que generó la imposición de aranceles en Estados Unidos. Advierten por la necesidad de consolidar la desinflación, acumular reservas, dar respaldo político al programa de Javier Milei y un acuerdo con el FMI
Morgan Stanley removió a la deuda argentina de su lista de inversiones preferidas en mercados emergentes, una decisión que refleja la cautela frente al contexto de turbulencia financiera local e internacional.
Entre esos desafíos, Morgan Stanley destacó la necesidad de “persistencia en la desinflación”, tras los picos inflacionarios registrados en los primeros meses del gobierno de Milei y la sostenida desaceleración hasta finales de 2024. El banco también señaló la importancia de “reanudar la acumulación de reservas” por parte del Banco Central, una variable crítica para estabilizar la economía y fortalecer el frente externo.
Además, el informe subrayó la necesidad de “mantener la popularidad del Gobierno” para sostener el apoyo político a las reformas impulsadas por Milei, de cara a las elecciones de medio término y en un contexto legislativo fragmentado. Finalmente, remarcó que “un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) será clave”, anticipando que podría concretarse hacia mediados de 2025, una referencia que marca el horizonte que evalúan los inversores para una normalización financiera más amplia.
A pesar del tono más cauto, Morgan Stanley señaló oportunidades puntuales dentro del universo de activos argentinos. Mencionó, por ejemplo, que los bonos emitidos en euros presentan más valor en comparación con los denominados en dólares, y que los títulos atados al crecimiento del PBI aún podrían ofrecer recorrido alcista.
El lunes, los mercados financieros internacionales atravesaron una de sus jornadas más volátiles desde la pandemia de 2020. En el plano local el riesgo país volvió a subir y se dirige a los 1.000 puntos, el nivel más alto desde octubre pasado. Los dólares paralelos -MEP, contado con liquidación y blue- operaban pasadas las 14 con leves subas, en todos los casos bien por encima de los $1.300. El Merval caía un 2,6% y las acciones argentinas en los Estados Unidos llegaban a desplomarse hasta 6 por ciento. Los rumores de una devaluación del yuan también podrían impactar en las reservas brutas del BCRA, compuestas en una parte mayoritaria por el swap con China.
En el Gobierno aseguran que el escenario de volatilidad estaba previsto y aseguran que continuarán en la senda del orden fiscal. El flanco más débil del programa económico tiene que ver con los dólares, especialmente con la escasez de reservas del BCRA y la sangría que se aceleró en las últimas semanas ante la expectativa de que el nuevo programa con el FMI traiga aparejado cambios en el esquema cambiario. La Argentina busca que el organismo desembolse de inmediato entre USD 10.000 y USD 12.000 millones del acuerdo total por USD 20.000 millones. Esta semana podría haber novedades desde Washington en ese sentido.

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