Microbiota intestinal: cómo es el nuevo enfoque que busca tratar infecciones sin antibióticos Por Romina Cansler
Un equipo internacional de investigadores desarrolló una estrategia innovadora que combina vacunas orales con bacterias benignas. El avance busca mejorar la salud del intestino, prevenir infecciones y reducir la dependencia de fármacos
Las bacterias en el intestino humano desempeñan un papel clave en la salud: ayudan en la digestión de alimentos, la producción de vitaminas y la protección contra patógenos. Este ecosistema microscópico, conocido como microbiota intestinal, también regula el sistema inmunológico y mantiene el equilibrio metabólico del cuerpo.
Cuando las bacterias patógenas predominan, pueden generar infecciones y contribuir al desarrollo de enfermedades crónicas, lo que hace fundamental restaurar la diversidad microbiana y mantener el equilibrio intestinal.
Ante esta situación, un equipo internacional de investigadores ha desarrollado un enfoque innovador para combatir bacterias peligrosas en el intestino, combinando vacunas orales con microorganismos benignos que compiten directamente con los patógenos.
Según el estudio realizado en modelos animales, más específicamente en ratones, y publicado en la revista Science, esta estrategia no solo previene la colonización de bacterias como la Salmonella, sino que también elimina cepas establecidas de Escherichia coli.
Este avance podría marcar un antes y un después en la lucha contra las infecciones intestinales, especialmente aquellas resistentes a los antibióticos, ya que ha demostrado ser más efectivo, incluso con cepas resistentes. Además, este enfoque evita la recolonización de los patógenos, lo que podría tener aplicaciones en procedimientos médicos críticos, como trasplantes, y en la prevención de infecciones durante viajes a regiones con alta prevalencia de bacterias peligrosas.
En palabras de los investigadores, liderados por Emma Slack, profesora de la ETH de Zúrich y la Universidad de Oxford, y Médéric Diard, del Biozentrum de la Universidad de Basilea, este método tiene el potencial de reducir significativamente el uso de antibióticos. “Con una vacuna, podemos diezmar las bacterias patógenas, pero para tener éxito a largo plazo, necesitamos microorganismos benignos que llenen el nicho resultante en el ecosistema intestinal”, explicó la científica.

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