Jorge Castillo, el “Rey de la Salada”, habló luego de su liberación: “En la Argentina es todo un quilombo, todo una mentira”
La Justicia lo favoreció con la falta de mérito en la megacausa por lavado de activos. El empresario dialogó con Infobae a las Nueve, donde cuestionó el sistema judicial y defendió su actividad comercial
En una entrevista con Infobae a las Nueve, Jorge Castillo celebró su liberación luego de casi un año detenido y denunció irregularidades en el proceso judicial que lo mantuvo privado de su libertad
Según el empresario, su situación judicial estuvo marcada por irregularidades: “Me secuestraron un montón de vehículos, camiones que laburo, combi que muevo gente a sobra. Todo con procedencia de fondo”. E insistió en que las acusaciones en su contra fueron infundadas y atribuyó su detención a una trama de “arreglos, coimas, robos y atropellos”.
El empresario vinculó su persecución judicial a intereses políticos y denunció: “Me ponen en una asociación ilícita con administradores de Punta Mogotes. En el 17 me sacan por una jugada de los abogados de Punta Mogotes, Fiacchi y Terrarosa. Arreglan con (Cristian) Ritondo, Ritondo me pide la calle de la Salada en el 17”. También relató cómo, según él, se pretendía que cediera el control de la vía pública y aseguró: “Yo no soy patrón de estancia. Si usted me dice que hay algo que está dentro del predio Punta Mogote que está mal, me hago cargo porque en ese momento era administrador, pero en la calle estaban las bandas”.
Castillo negó ser el dueño absoluto de la feria: “No soy el dueño de la Salada. Eso son cosas que dijo la (Ximena) ‘Negra’ Capristo un día que vino cuando en Animales Sueltos de Alejandro la mandaba a las chicas, se ponían y desfilaban con la ropa de la Salada. Ahí me queda el rey de la Salada. Eso no es un reinado. Ahí somos miles de emprendedores, miles de inversores que hemos comprado tierra, hemos comprado cosas para hacer lo que hicimos y hoy tenemos el centro comercial más grande, yo creo que del mundo”.
A su vez, admitió la existencia de mercadería ilegal, pero responsabilizó tanto a vendedores como a compradores: “Que hay ropa trucha, estoy de acuerdo, pero hay una connivencia entre el que vende y el que compra. Nosotros ponemos carteles que dicen ‘No compre réplica. Si usted no compra, no hay quien venda’. Lo mío es inmobiliario, el negocio. Yo tengo locales que los alquilo. Yo no compro ni vendo”. Y enfatizó: “No tengo poder de policía. Yo puedo denunciar, pero no puedo controlar a cada uno”.
Frente a la pregunta sobre la responsabilidad de alquilar locales donde se venden productos ilegales, respondió: “¿Y yo quién soy? Yo soy zapatero”, y comparó su situación con la de un propietario que alquila un departamento sin saber si el inquilino comete ilícitos. y agregó: “En La Salada somos miles los dueños. Yo soy el que pelea, el que defiende la actividad porque es legítima”.

Los comentarios están cerrados.