El salto productivo del agro: estiman que, sin retenciones, el sector podría crecer 90% en diez años y aportar al 45% del PBI

Un estudio prevé que el sector podría duplicar su producción y elevar su aporte al PIB si se reducen la carga tributaria y las barreras a la inversión y la modernización tecnológica

La eliminación de los derechos de exportación en el sector agroindustrial argentino podría transformar de manera drástica el perfil productivo nacional, con un crecimiento estimado del 90% para la próxima década y la posibilidad de elevar la participación sectorial hasta el 45% del Producto Bruto Interno. Ese salto permitiría al agro consolidarse como el eje central de la generación de divisas y el principal motor estructural de la economía, siempre que se logre avanzar en mejoras de infraestructura y modernización tecnológica, según un informe conjunto del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral y el IAE Business School.

El informe sostiene que la competitividad argentina está severamente limitada por la presión fiscal impuesta al sector: la carga sobre la renta agrícola fue del 55,5% y llegó a 63,6% en junio de 2025 para cultivos clave como soja, maíz, trigo y girasol. En contraste, los productores de la Unión Europea reciben apoyos equivalentes al 16%, en China al 13%, en Estados Unidos al 7% y en Brasil el respaldo promedia apenas el 0,5% del PIB. Entre 1997 y 2023, Argentina extrajo del agro recursos equivalentes al -1,6% del PIB anual, una dinámica que limita la capacidad de inversión y la adopción tecnológica.

Mamone, enfatizó: “La presión fiscal actual reduce fuertemente los incentivos a invertir y adoptar tecnología en el agro. Corregir ese esquema impositivo es clave para liberar el potencial productivo del sector”.

La modernización tecnológica no solo resulta indispensable para destrabar el crecimiento, sino que es el primer paso: el 73% de los tractores y el 46% de las cosechadoras tienen más de 15 años de uso, lo que ha derivado en que, en los últimos 20 años, la productividad total de factores en Argentina haya caído un 6%, mientras que en Brasil creció un 45%. A esto se suma una baja adopción efectiva de tecnologías existentes: los productores apenas aprovechan entre el 30% y el 50% del potencial de las herramientas disponibles.

El 90% del transporte de granos en el país se realiza por camión, sólo el 10% por tren. De los 640.000 kilómetros de la red vial, el 62% corresponde a caminos municipales, en su mayoría sin pavimentar. Apenas el 6% de las rutas son nacionales y hay 3.200 km de autopistas o autovías. Según el estudio, el mantenimiento adecuado de la red vial requeriría entre USD 3.200 y 6.500 millones al año, menos del 17% del enorme aporte tributario anual del sector, que en 2023 fue de USD 28.686 millones.

El estudio señala, además, que el potencial de inversión está, en buena medida, condicionado por factores macroeconómicos y por la falta de incentivos claros en materia tributaria y de financiamiento. No obstante, el 80% de los productores consultados por la encuesta AgBarometer Austral —el índice de confianza elaborado bimestralmente por el mismo centro académico— se manifestó dispuesto a modernizar su maquinaria y adoptar nuevas tecnologías si las condiciones de rentabilidad y financiamiento mejoran.

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