Jorge Vasconcelos: “El Gobierno enfrenta el dilema de más inflación o menos actividad”

El economista advirtió que el Gobierno enfrenta un dilema entre inflación y nivel de actividad y planteó que despejar los vencimientos de deuda es clave para recuperar margen de política económica

El economista e investigador de Fundación Mediterránea, Jorge Vasconcelos, advirtió que el principal desafío que atraviesa actualmente el Gobierno argentino es un “dilema entre más inflación o menos actividad”.

En este sentido, dijo que “el Gobierno no tiene muchos instrumentos hoy para afrontar el dilema de inflación versus nivel de actividad”. Este escenario, resaltó, se ve agravado por el aumento del riesgo país, que actualmente se sitúa en 580 puntos.

Vasconcelos puntualizó que la única salida inmediata para que la política económica recupere margen pasa por “retomar la idea de un canje de deuda”, tomando como ejemplo el caso de Ecuador: “Bajó el riesgo país a través de un canje por el que emitieron bonos por unos USD 4.000 millones a 2034 y 2040, rescatando bonos de vencimiento inmediato”.

Sin embargo, la posibilidad de colocar deuda en los mercados internacionales se mantiene limitada para la mirada oficial, mientras que, según Vasconcelos, persisten “apuestas por los petrodólares” que resultan inciertas ante la volatilidad mundial y las restricciones existentes para las exportaciones de crudo por motivos geopolíticos.

El economista planteó que el Gobierno argentino enfrenta una disyuntiva determinante: si opta por subir las tasas de interés para contener la inflación, la actividad económica se resentirá; en cambio, si decide bajar las tasas para reactivar la economía, las expectativas inflacionarias podrían desanclarse. Todo esto en un contexto en el que la morosidad de las familias más que se triplicó en el último año y tocó el punto más alto desde 2010, que es hasta donde llegan los registros del Banco Central de la República Argentina (BCRA).

El economista agregó que el elevado riesgo país limita el acceso a financiamiento y obstaculiza la puesta en marcha de medidas efectivas. Para Vasconcelos, “si se despejaran los vencimientos externos de cara a 2026 y 2027, que suman USD 31.000 millones excluyendo los compromisos con el BID y el Banco Mundial, el Gobierno ganaría grados de libertad para utilizar el resto de los instrumentos de política económica”.

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