Revelan impactantes datos sobre la formación de galaxias gigantes después del Big Bang

El análisis de estos sistemas reveló velocidades de creación estelar nunca antes vistas

El hallazgo de galaxias gigantes plenamente formadas 1.400 millones de años después del Big Bang ha llevado a científicos a replantear los modelos sobre la formación de las grandes estructuras cósmicas.

Este hallazgo, posible gracias a las capacidades del Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), revela que la acumulación de masa y la formación estelar intensa pueden suceder en períodos sorprendentemente breves.

El comportamiento del material circundante es fundamental para comprender este fenómeno. Las observaciones detectaron que estos sistemas jóvenes, localizados en la constelación del Fénix, presentan enormes brazos de marea que alcanzan velocidades de 300 kilómetros por segundo y abarcan áreas mayores que la propia Vía Láctea.

El brillo en longitudes de onda submilimétricas es tal que, según palabras de Sulzenauer, “esta brillante emisión permitió medir con precisión el movimiento del gas en esta espiral expulsada gravitacionalmente, similar a cuentas en un collar que rodea el núcleo del protocúmulo”.

El resultado es un “espectáculo cósmico de fuegos artificiales”, en el que la compresión del gas inicial genera una luminosidad sobresaliente debida, sobre todo, a los átomos de carbono ionizado excitados por ondas de choque.

Los investigadores destacan la conexión entre estos brazos y el destino de la estructura: más de 40 galaxias ricas en gas, incluidas 20 adicionales en las zonas externas, se hallan en pleno proceso de colisión y fusión acelerada. De acuerdo con el equipo, estos colosales episodios de integración galáctica permitirán que “la mayoría será destruida y finalmente se transformará en una galaxia elíptica gigante en menos de 300 millones de años, en un abrir y cerrar de ojos”.

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