Córdoba: dos policías le salvaron la vida a una niña de cuatro años que se había ahogado con comida

El episodio ocurrido en calle Domingo de Irala al 1100 en el barrio Ferrer. La menor fue trasladada a la Clínica Vélez Sarsfield luego de que los agentes le realizaran las maniobras de primeros auxilios

En Córdoba, el paso veloz de un patrullero por las calles del barrio Ferrer se transformó en la esperanza más cercana para una madre que enfrentó una emergencia desesperante: su hija de cuatro años había dejado de respirar. La escena alteró la jornada y puso a prueba la respuesta de los agentes policiales, que debieron intervenir con rapidez ante un episodio de ahogamiento por broncoaspiración con comida.

El ingreso a la clínica permitió que la menor recibiera atención médica especializada. El parte indicó que “tras la atención recibida en la clínica, la niña se encontraba fuera de peligro”. Este dato, resaltado por los voceros, trajo alivio a la familia y al personal que intervino en el traslado.

Según informó el Ministerio de Salud, la broncoaspiración sucede cuando un alimento u objeto bloquea el paso de aire hacia los pulmones. Entre los signos más frecuentes, se identifican la imposibilidad de toser, hablar o respirar y el gesto instintivo de llevarse las manos al cuello. Frente a este cuadro, la maniobra de Heimlich aparece como la herramienta principal para intentar liberar la obstrucción.

La técnica de Heimlich consiste en ubicarse detrás de la persona afectada, rodearla con los brazos por debajo de los suyos y ejercer presión con un puño cerrado justo por encima del ombligo, imprimiendo fuerza hacia adentro y hacia arriba. En niños y bebés, el procedimiento varía y requiere extremar los cuidados, recomendando siempre buscar ayuda profesional de inmediato.

Los bebés y los niños son los más vulnerables al atragantamiento, ya sea porque llevan objetos a la boca o porque ingieren alimentos inadecuados para su edad. Por esa razón, las autoridades sanitarias insisten en la importancia de la supervisión durante la alimentación y de la capacitación básica en primeros auxilios tanto para padres como para cuidadores.

Un nene de dos años murió el pasado martes 6 de enero en un jardín maternal de Tucumán, luego de que se atragantara mientras comía uvas. Aunque intentaron reanimarlo, el personal médico confirmó que había sufrido un paro cardiorrespiratorio. La Justicia buscará determinar cómo ocurrió el hecho y sus respectivas responsabilidades penales.

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