Nicolás Cabré y Rocío Pardo se casaron por civil: “Rodeados de amor”
La pareja firmó la libreta y celebró su unión con la presencia de Rufina, la hija de un actor, y un reducido grupo de allegados. Fotos y videos de un momento para toda la vida
Este miércoles 3 de diciembre, Nicolás Cabré y Rocío Pardo se casaron por civil en una íntima ceremonia, rodeados del cariño de sus seres más cercanos y con la tierna presencia de Rufina, la hija del actor con la China Suárez. Pese a la naturaleza reservada del evento, la pareja no quiso dejar a sus seguidores afuera de la felicidad y decidió compartir en redes sociales instantáneas absolutamente emotivas de los momentos que definieron el día en que sellaron su amor.
Afuera del Registro Civil, la pareja fue recibida por la clásica lluvia de arroz. La fotografía del beso, en la que Nicolás y Rocío sellan la unión entre aplausos y congratulaciones, capta a la perfección el instante en que el trámite se vuelve rito, y el rito, alegría compartida. Las palmas entrechocadas de los invitados, las sonrisas amplias y algún que otro toque de nerviosismo en los rostros, lo cuentan todo.
El álbum que la pareja eligió difundir revela, también, la importancia de la familia extendida en el gran día. Una tercera fotografía muestra a Rocío posando junto a su ahora esposo, mientras los flanquean sus padres, Miguel Pardo y Alicia Bollo. Todos los cuerpos próximos, los abrazos que no se sueltan ni para la foto, la complicidad generacional, la sensación de un momento único e irrepetible.
El telón de fondo de verde césped y árboles suaves, junto a la luz vespertina de Buenos Aires, funciona como escenario silencioso de una familia que celebra mucho más que un simple trámite. Es la certeza de un proyecto que se consolida acompañado por la mirada orgullosa y contenida de los padres.
El broche de imágenes lo da un retrato aún más íntimo de la flamante pareja: Cabré y Pardo se miran a centímetros, apenas separados por las manos que se enlazan en el rostro del otro. Ríen, ojos chispeantes, sin poder ocultar la descarga de emociones. La felicidad, suspendida un segundo en el aire, parece posible de tocar.
Todo el registro gráfico y textual que comparten da cuenta de una celebración pequeña en asistentes, pero inmensa en sentimientos. En la mesa del civil quedó la libreta rubricada; en las redes, la frase que eligieron para titular el álbum: “Rodeados de amor”. Y entre las imágenes, el secreto a voces de una pareja que apostó por lo esencial, por la familia, por la alegría compartida en comunidad.

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