Exportación de carne a EEUU: Milei agradeció a Trump el aumento de la cuota argentina, pero hay obstáculos legales a superar
Para subir o reasignar cuotas, el Ejecutivo norteamericano necesita la aprobación del Congreso, con el que está enfrentado y lleva 40 días de “cierre del gobierno”. El caso de Inglaterra que sirve como antecedente
Aunque la cuadruplicación de 20.000 a 80.000 toneladas del cupo que puede ingresar pagando el arancel mínimo del 10% fue dada por cierta por el presidente argentino, Javier Milei, que agradeció el aumento de la cuota al presidente de EEUU, Donald Trump, no hubo aún anuncio formal al respecto y hay desafíos no sencillos de superar
Actualmente Argentina cuenta con una cuota de ingreso de carne e EEUU de 20.000 toneladas con un arancel (desde abril pasado, antes era cero) del 10%; lo que supera ese volumen paga un arancel del 36,4 por ciento.
Sin embargo, cuando circularon las primeras versiones de aumento de cuota, Valor carne advirtió: “Aunque el anuncio sigue generando expectativas, el incremento enfrenta un obstáculo central: el Ejecutivo carece de atribuciones para implementarlo sin aval del Congreso”.
Con un clima político adverso, la concreción podría demorarse. Al respecto, el medio especializado citó la dilación de un acuerdo entre Washington y Londres, alcanzado en abril, para crear una nueva cuota de 13.000 toneladas de carne británica, a extraer de una cuota de 65.000 toneladas reservada a terceros países, de la que participan Brasil y Paraguay.
Según el medio, el acuerdo aún no se pudo implementar por restricciones legales, las mismas que enfrentaría el aumento del cupo a favor de Argentina. El Ejecutivo de EEUU solo puede modificar estas cuotas por ley, proceso que requiere aprobación legislativa, algo nada sencillo teniendo en cuenta que por desacuerdos entre la Casa Blanca y el Congreso EEUU se acerca a 40 días de un “cierre del gobierno” (government shutdown), que afecta la vida diaria de millones de norteamericanos. Además, el aumento de la cuota argentina también es resistida por los ganaderos norteamericanos.
Otro aspecto del debate es la preocupación por el precio de la carne en EEUU, tema que escaló en la agenda pública, al punto de que el viernes Trump ordenó a la titular del Departamento de Justicia, Pam Bondi, iniciar una investigación criminal por posible colusión y manipulación de precios a cuatro compañías (JBS, Cargill, Tyson Foods y National Beef) que dominan el 85% del procesamiento de carne bovina en EEUU.

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