Cartas y una solicitud de ingreso: qué dicen los documentos que vinculan a Perón y Alfonsín con la masonería
La Gran Logia de la Argentina abrió por primera vez sus archivos con papeles que probarían que los ex presidentes eran masones
La masonería y todo lo que rodea a esta logia siempre tuvo un aura de misterio. A lo largo de los años su historia se nutrió de mitos y leyendas y mayormente de testimonios orales, ya que la documentación ha sido escasa, un poco por secretismo y otro poco por la propia decisión de los protagonistas, que por diversos motivos decidieron ocultar su pertenencia.
Pablo Lázaro, presidente de la Gran Logia, explicó en diálogo con el autor de esta nota los motivos que los llevaron a dar a conocer este interesante material histórico. “Nosotros entendemos que la masonería no tiene nada que esconder, que hubo una época donde no se hablaba, no se contaba justamente por temor a persecuciones, porque realmente la masonería en alguna época fue perseguida”.
Al respecto, Lázaro recordó que en Argentina recibieron a masones españoles exiliados del franquismo, ya que “Franco expresamente persiguió a la masonería, tenía una Secretaría de Estado para la represión del comunismo y la masonería”.
En cuanto al origen de los documentos, Lázaro puntualizó que la Gran Logia posee un archivo central con mucha información que viene de las logias que la integran. “La Gran Logia de Argentina es una federación de logias, ya que hay logias en todo el país. Tenemos un archivo central y tenemos muchos archivos en el resto de las logias que durante mucho tiempo fueron guardados. Por ejemplo, se han recuperado propiedades o han aparecido viudas (de masones) que han dicho ‘mirá, tengo acá estas cajas’ con documentación. Y hay todo un grupo que viene trabajando, de personal rentado, pero también de muchos voluntarios que se dieron la tarea de empezar a clasificar estos documentos históricos. Este trabajo lo venimos haciendo desde hace mucho tiempo. Se trata de escanear, proyectar, y demás. Es colaborativo y ahí muchos masones encontraron cosas en el trabajo colaborativo”. Lázaro contó que como parte de esta labor proyectan lanzar una web con el material para que sea accesible a investigadores y el público en general.
Lázaro, un ingeniero informático especializado en ciberseguridad de 47 años, asumió la presidencia de la Gran Logia de la Argentina de Libres y Aceptados Masones en 2020 y adhiere a una nueva corriente que apuesta por una política de puertas abiertas que busca dejar atrás ese tinte de oscuro misterio que fue una marca registrada durante décadas.
Más allá de las antiguas historias masónicas, las logias modernas tuvieron su origen en Londres a principios del siglo XVIII con la conformación de la Gran Logia de Inglaterra. Por estas tierras existieron varias logias en épocas de la colonia y finalmente el 11 de diciembre de 1857 se creó la Gran Logia de la Argentina. La primera sede funcionó donde hoy se levanta el Banco Nación y el primer Gran Maestre fue José Roque Pérez, organizador de la masonería argentina contemporánea y a quien muchos consideran el impulsor del proceso de secularización en la Argentina.

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