La confesión de Wanda Nara tras separarse de Maxi López: “Lloraba todas las noches pidiendo que tenga novia”
En una charla con su exmarido, la empresaria se mostró sincera y vulnerable ante los recuerdos del pasado. Además, reconoció el duro golpe que fue el corte de la tarjeta de crédito
El reencuentro que nadie esperaba finalmente se produjo. Wanda Nara y Maxi López, doce años después de su ruidoso divorcio, se sentaron juntos frente a las cámaras para dar una entrevista. El escenario fue el ciclo Ferné con Grego, y algo en el aire anunciaba que esa charla no sería como las demás. Allí estaban, la conductora de MasterChef Celebrity y el exfutbolista de River y participante del reality, quienes dejaron de lado cualquier escudo y eligieron la vía menos transitada: la del humor y la complicidad para mirar hacia atrás.
Sin embargo, la empresaria no tardó en dejar de lado la broma y se animó a la sinceridad: “¿Qué extrañaba de vos? La tarjeta de crédito. Si me cortó todo y tuve que volver a Buenos Aires a trabajar. Aparte te pagan a treinta días. Estuve treinta días seca, porque la cuenta bancaria cuando entré me desconocía y la tarjeta de crédito me daba denegada”. Un relato en primera persona, crudo, desnudo, de una mujer sin pareja y sin dinero. Un dato contundente: treinta días sin acceso a su dinero, reviviendo la incertidumbre, el regreso obligado a los inicios.
Fue entonces que Grego Rosselló, conductor del ciclo, desconfiando de la anécdota, no pudo evitar interrogar más. “¿Eso fue así?”, preguntó, buscando la verdad tras la risa. Maxi López entonces no vaciló: “Obvio. Vamos a meter el freno”. En ese momento, el estudio se llenó de una honestidad difícil de encontrar en entrevistas suyas por separado.
Así y todo, la charla no terminó en resentimientos. Wanda insistió en lo más íntimo: “Eso fue en el inmediato. Pero bueno, después la vida en familia. Y me acuerdo, se lo cuento siempre a todos mis amigos y no sé si lo he dicho en alguna nota, lloraba todas las noches pidiendo que Maxi se enamore y que tenga una novia y que él esté bien. Yo lo quería como persona, como familia”. La confesión cayó como una piedra en un lago calmo. Las palabras cruzaron la pantalla.
La reacción del exfutbolista no se hizo esperar. Su cara de incredulidad habló por sí sola, pero el público, por una vez, pudo atestiguar ese instante en el que las viejas heridas se curan con palabras francas y recuerdos compartidos. “Te lo juro por los tres hijos que tenemos”, insistió Wanda. ¿Quién puede dudar de la sinceridad cuando la familia es la causa?
¿Extrañó Maxi la compañía de Wanda? ¿O fue solo el golpe de la tarjeta de crédito, la rutina interrumpida, la familia dispersa? ¿Alguna vez el amor de pareja deja de transformarse, de buscar caminos nuevos? El reencuentro de Wanda Nara y Maxi López, bajo las luces de un estudio y con las cámaras listas, exhibe que, a veces, el tiempo distancia, pero también acerca miradas y convierte antiguas batallas en historias aptas para la risa compartida.

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