Los últimos días de Guillermo Francos: los rumores, la decisión de irse y su futuro más cercano
El jefe de Gabinete esperó hasta último momento para presentar su renuncia, en medio de presiones internas y familiares. El posible regreso a Casa Rosada para despedirse
El día de las elecciones, el entonces jefe de Gabinete tenía la certeza de que no iba a continuar en el Gobierno. Guillermo Francos se preparó ese domingo para llevar adelante su última tarea, en medio de las especulaciones que ya señalaban a Manuel Adorni como su sucesor.
Estuvo acompañado por quien seguía siendo el ministro del Interior, Lisandro Catalán, y la directora nacional electoral, María Luz Alegría Landivar, quienes serían los encargados de transmitir las primeras cifras del escrutinio provisorio.
Por eso, lo tomó por sorpresa cuando el presidente Javier Milei lo llamó, justo cuando se estaba yendo del centro de cómputos, para pedirle que fuera él quien anunciara la victoria del oficialismo, que ganó incluso en la provincia de Buenos Aires.
Hasta ese entonces, Francos pensaba que ya estaba definido que sería reemplazado por Adorni, mientras que el asesor, Santiago Caputo, se quedaría con el Ministerio del Interior, para de esa manera equilibrar el poder en el “triángulo de hierro”.
La decisión de ese domingo fue interpretada por el jefe de Gabinete como una ratificación en su cargo, que se intensificó cuando el mandatario también le encomendó, días más tarde, que organizara el encuentro con los gobernadores.
El hombre, de 76 años, ya venía teniendo presiones no solo internas, de otros sectores del Gobierno que cuestionaban su continuidad, sino también de su propia familia, que le pedía que diera un paso al costado para empezar a disfrutar el tiempo con su esposa e hijo, que recién está en edad escolar.

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