50 años de “Dancing Queen”: una gala real, un argentino involucrado en su adaptación y el himno global que sedujo a John Lennon
Existen canciones que forman parte de una moda pasajera, otras que, con mucho menos fortuna, desfilan un tanto desapercibidas y terminan perdiéndose en el olvido. Y finalmente están aquellas que superan el paso del tiempo convirtiéndose en verdaderos e indiscutidos clásicos. En esta última categoría se ubica “Dancing Queen”, la icónica creación de ABBA que está celebrando sus primeras cinco décadas de existencia.
Todo comenzó en agosto de 1975 cuando Benny Andersson (piano) y Björn Ulvaeus (guitarra) se encerraron en los estudios Glen, en las afueras de Estocolmo, para trazar los lineamientos preliminares de lo que sería Arrival, el cuarto álbum del popular grupo sueco que recién vería la luz en octubre de 1976.
La primera composición surgida en aquellas sesiones iniciales se denominaba “Tango”, aunque después terminó transformándose en “Fernando”. Luego apareció “Olle Olle”, la cual nunca sería terminada. Y posteriormente comenzaron a trabajar en una tercera canción llamada “Boogaloo”. Si bien la canción aún estaba en pleno proceso creativo, tanto los autores como las cantantes de la banda, Anni-Frid Lyngstad y Agnetha Fältskog, coincidieron en reconocer su tremendo potencial.
Tras realizar una serie de arreglos musicales, retoques vocales, aplicar la técnica wall of sound para su sonido y eliminar un verso completo, Stig Anderson (mánager de la agrupación) y Ulvaeus le sumaron la letra y la rebautizaron con el título definitivo de “Dancing Queen”. Se trataba eminentemente de una canción pop bailable aunque con toques de música disco, una tendencia que por aquel entonces crecía a pasos agigantados entre las preferencias del público y que también era del gusto de los integrantes del cuarteto. En ese sentido se dice que los compositores adoptaron como principal inspiración a “Rock Your Baby”, un gran hit de 1974 perteneciente a George McCrae, además de tomar la influencia rítmica de Gumbo, un álbum de Dr. John lanzado en 1972.
Conservando la clásica configuración verso – estribillo – verso de la mayoría de las canciones pop, pero, en este caso, comenzando directamente con el estribillo, en su sencilla letra “Dancing Queen” describe a una joven de 17 años que ama bailar, divertirse y salir de fiesta. Como bien reza su título, ella es la “reina del baile” y a pesar de ser muy popular entre los hombres y de contar con varios pretendientes, la protagonista de la historia disfruta con el sólo hecho de seducirlos para luego retirarse y continuar bailando.
Si bien la idea original de ABBA era presentarlo como el primer adelanto de su nuevo álbum en marzo de 1976, finalmente su representante los convenció de que la punta de lanza en materia de difusión debía ser “Fernando”. Sin embargo, y más allá de la decisión final, el grupo tenía la firme convicción de que, tarde o temprano, “Dancing Queen” se convertiría en un éxito masivo. Y estaba en lo cierto.
Poco tiempo después, más precisamente el 18 de junio de ese mismo año, ABBA se presentó en la Ópera Real de Suecia, en Estocolmo, como parte de una gala musical para celebrar el matrimonio entre el rey Carlos XVI Gustavo y Silvia Sommerlath. Fue allí entonces donde en definitiva el cuarteto estrenó su nueva canción. A partir de ese hecho, muchos comenzaron a especular con la idea de que el tema había sido compuesto en honor a la flamante reina de Suecia, pero rápidamente dichos comentarios fueron calificados de falsos e incorrectos.
Cuando todavía no se habían acallado los ecos de la participación de ABBA en dicho evento real, el 16 de agosto de 1976 se produjo el lanzamiento oficial de “Dancing Queen” como segundo corte de difusión de Arrival y con el tema “That’s Me” figurando en el lado B. Durante los meses posteriores, la canción alcanzaría enorme repercusión en distintos puntos de Europa, África, Oceanía, Estados Unidos, Japón y América Latina. Dicho éxito se agigantaría aún más cuando, tras la aparición del álbum, la banda inició una serie de presentaciones televisivas por casi toda Europa seguida de dos giras mundiales, en las cuales “Dancing Queen” oficiaba como cierre de todos sus conciertos.
En ese sentido, un dato sin dudas para resaltar es que, sin haber visitado nunca América Latina, de todos modos las canciones de ABBA tuvieron una gran difusión y un suceso singular en sus versiones originales interpretadas en inglés. Pero mayor aún fueron su impacto y su alcance entre el público latinoamericano cuando en 1980 vio la luz Gracias por la música, un compilado de grandes éxitos adaptados al castellano, en donde “Dancing Queen” figuraba como “La reina del baile” en algunas ediciones y en otras como “Reina danzante”, a instancias del músico, compositor y productor argentino Buddy McCluskey (hermano mayor de Donald, murió este año a los 91) junto a su esposa Mary, experiencia que él mismo se encargó de detallar en el libro ABBA, La Bestia Pop (Dunken, 2021).
“Dancing Queen” arribó al primer puesto de las listas de popularidad en 17 países durante una enorme cantidad de semanas, entre los que figuraron Suecia, Reino Unido, Bélgica, Países Bajos, Alemania, Irlanda, Canadá, Japón y Noruega. En tanto, se convirtió en el único tema de ABBA en alcanzar la cima de la lista Billboard Hot 100 en Estados Unidos, sobrepasando el millón de copias vendidas y acreditándose un Disco de Oro.
En 1992, a diez años de la separación del grupo, la edición del EP Abba-esque de Erasure despertó un renovado interés del público por la música de ABBA. Rápida de reflejos, la discográfica PolyGram, que recientemente había adquirido los derechos sobre la música de la banda, decidió lanzar ABBA Gold, una recopilación de grandes éxitos cuyo primer corte de difusión fue precisamente “Dancing Queen”.
A partir de ese momento, la canción no sólo fue elegida para promocionar otros lanzamientos del grupo, ya sea box sets recopilatorios, DVD o nuevos compilados como The Definitive Collection, Number Ones, Thank you for the Music y ABBA Live, sino también como tema principal del musical Mamma Mía! (1999) y de su posterior adaptación cinematográfica de 2008. También formó parte de la banda sonora de varias películas (ABBA The Movie, El casamiento de Muriel) y de diversas series como Scrubs, That ’70s Show, Sonata de invierno, House M. D., South Park y Glee.
Por su parte, y como suele suceder con las grandes canciones, “Dancing Queen” ha sido versionada infinidad de veces y por los más disímiles artistas. A-Teens, Belinda Carlisle, Jennifer Love Hewitt, la Orquesta Filarmónica de Londres, Meryl Streep y Cher, entre muchos otros, han dejado su registro discográfico. En tanto, Sabrina Carpenter, Alanis Morissette, Kylie Minogue, U2, Donna Summer y The Sugarcubes la interpretaron en vivo, ya sea como parte de sus conciertos o bien en presentaciones especiales.
Incluso trascendió también que hasta el propio John Lennon se sorprendió por la potencia del tema cuando lo escuchó por primera vez, siendo uno de los mayores elogios recibidos según la propia Anni-Frid Lyngstad. Y en tren de curiosidades alrededor de la canción, no está de más mencionar las declaraciones que David McLean, promotor musical de Nirvana, le brindó en una oportunidad al diario británico The Guardian: “Durante una gira, Kurt Cobain hizo colocar una bola de espejos en el autobús que los trasladaba de un lugar a otro y solía cantar ‘Dancing Queen’ porque amaba a ABBA”, reveló.

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