Vuelve al Colón El Cimarrón, la historia del último esclavo cubano convertida en una ópera por Hans Werner Henze
La palabra “cimarrón” tiene distintas interpretaciones (e intenciones al pronunciarla). Originalmente utilizada para animales de cierta domesticación que huían a la vida salvaje, tras la conquista de América fue empleada para mencionar a aquellos esclavos africanos traídos al continente que decidían “desertar” de su destino para buscar una vida libre. Claro que para el sentimiento de la época (en, realidad, de varios siglos) además de libres eran considerados salvajes, verdaderos enemigos del sistema colonial y esclavista.
El libro Biografía de un cimarrón (1966) no es un cuento fantasioso del etnólogo Miguel Barnet sino un profundo trabajo de investigación realizado a partir de sus charlas con Esteban Montejo, un hombre nacido esclavo. Al conocer el libro, el compositor alemán Hans Werner Henze escribió la obra El cimarrón, que volverá al Teatro Colón, producido por el Centro de Experimentación (CETC), desde este viernes 14 de agosto, en seis funciones (también sábado 15, miércoles 19, jueves 20 y sábado 22 de agosto, a las 20.30, y el domingo 16, a las 18).
Acaso Werner Henze haya sido, a su manera, un cimarrón europeo de mediados del siglo XX. “Desertó” de las vanguardias serialistas alemanas, era gay y marxista. Optó por recluirse en Italia, en la región del Lacio, desde donde se convirtió en un prolífico creador, gran operista y sinfonista, hasta su muerte en 2012, a los 86 años. Por supuesto que su vida de hombre nacido libre, de rostro ario y escasa cabellera rubia no se compara en absoluto con la dureza que debió enfrentar aquel moreno afroamericano del libro de Barnet. Pero, seguramente, ese texto los conectó fuertemente.
Para principios de la década del sesenta, Miguel Barnet se había enterado de la existencia de quien fuera, probablemente, el último esclavo vivo de Cuba. Logró contactar, en la Casa del Veterano, a Esteban Montejo -quien por entonces tenía 104 años-. Se llevó un grabador para conversar con él. Al principio, dicho por el propio etnólogo, lo miró “con recelo y desconfianza”, pero al poco tiempo comenzó a compartir su historia.
Montejo era descendiente de las últimas camadas de esclavos que fueron llevados a Cuba para trabajar en plantaciones de caña. Había escapado durante su adolescencia y vivido en cuevas, entre árboles o matorrales hasta que se decretó la emancipación de esclavos, recién en 1886. Hubo celebración en las plantaciones. “Por la gritería de la gente me enteré que había acabado la esclavitud -se puede leer en el libro de Barnet, que toma la voz de Montejo en primera persona-. Cuando salí del monte me puse a caminar y encontré a una vieja con dos niños en brazos. Le pregunté: ‘Dígame, ¿es verdad que ya no somos esclavos?’ Ella me contestó: ‘No, hijo, ya somos libres’”.
El Centro de Experimentación del Teatro Colón presenta una versión de El Cimarrón que fue concebida como una “biografía sonora” para barítono, guitarra, flauta y percusión, en el marco del centenario del nacimiento del compositor alemán.
Está estructurado en dos partes, con 15 capítulos que, claramente, anticipan su contenido en cada título: “El mundo / Die Welt”; “El cimarrón / Der Cimarrón”; “La esclavitud / Die Sklaverei”; “La huida / Die Flucht”; “El bosque / Der Wald”; “Los espíritus / Die Geister”; “La falsa libertad / Die falsche Freiheit”; “Las mujeres / Die frauen”; “Las máquinas / Die Maschinen”; “Los sacerdotes / Die Pfarrer”; “La rebelión / Der Aufstand”; “La batalla de Mal Tiempo / Die Schlacht von Mal Tiempo”; “La mala victoria / Der schlechte Sieg”; “La amabilidad / Die Freundlichkeit”; “El machete / Das Messer”.
Este título tiene una relevancia especial porque fue una de las producciones del CETC de 1997. En esa versión, la dirección musical estuvo a cargo de Gerardo Gandini, la régie fue de Rubén Szuchmacher y el rol protagónico de Marcelo Lombardero.
En 2020, durante la pandemia, se preparó una versión para streaming en el Xirgu Espacio UNTREF, con puesta en escena de Marcelo Lombardero. En aquel momento, Lombardero decía: “Esta es una ópera que requiere de todos los protagonistas y especialmente del cantante un tour de force. Aquí se le pide al cuerpo toda la gama expresiva posible. El cantante además del canto lírico necesita dominar el canto popular, la voz hablada, el sprechgesang, el falsete, efectos guturales multifónicos con la voz. Yo puedo decir que terminé de aprender a cantar cuando me tocó interpretar al cimarrón”.
El elenco del CETC es casi el mismo de aquella puesta para el streaming del Xirgu. La versión contará con el protagónico del barítono Iván García y puesta en escena de Ignacio González Cano. El ensamble estará integrado por Patricia García (flauta), Martín Marino (guitarra) y Bruno Lo Bianco (percusión), con la dirección musical de Agustín Tocalini.
Para agendar
El Cimarrón, en el CETC del Teatro Colón. Viernes 14, sábado 15, miércoles 19, jueves 18 y sábado 20 de agosto, a las 20.30; y el domingo 16 de agosto, a las 18. Para tener en cuenta: jubilados y estudiantes podrán adquirir sus entradas con un 50 por ciento de descuento, abonando con cualquier medio de pago y presentando credencial y DNI. La promoción es válida únicamente mediante compra presencial en la boletería del Teatro Colón (Tucumán 1171).

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