El dólar bajó por primera vez en la semana y cortó una racha de tres subas consecutivas
El monto operado en el mercado mayorista recuperó el volumen estacional y alcanzó importantes USD 678,3 millones -unos USD 250 millones más que el miércoles-, una oferta que le imprimió leve sesgo bajista al tipo de cambio.
El dólar mayorista recortó 2,50 pesos o 0,2%, a $1.410, para ajustar la suba de mayo a 19 pesos o 1,4 por ciento. “Con solo una rueda por delante para terminar esta semana el dólar mayorista subió 7 pesos, cerca de los $8,50 de suba registrada en toda la semana anterior”, comentó Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio.
Aunque el movimiento bajista fue leve, interrumpió una serie de tres subas consecutivas. El BCRA fijó el techo de las bandas cambiarias en $1.755,44: así el dólar mayorista quedó a $345,44 o 24,5% de ese límite para la libre flotación.
El dólar al público, que estuvo negociado casi toda la sesión operativa a $1.435 para la venta en el Banco Nación, terminó ofrecido sin variantes respecto del miércoles, a 1.430 pesos.
En cambio, el dólar blue descontó diez pesos o 0,7% en el día, para igualar al dólar minorista a $1.430 para la venta.
En la plaza de dólar futuro se negoció el equivalente a cerca de USD 2.500 millones, un monto muy relevante ante la inminencia del fin de mes. Los contratos para el cierre de mayo -que expiran este viernes 29- cedieron 4,50 pesos o 0,3%, a 1.408 pesos.
“El dólar mayorista continúa más estabilizado en torno a los $1.410 mientras los operadores siguen atentos a la evolución diaria del volumen y compras del BCRA durante esta etapa de estacional liquidación del campo. La expectativa es que se continúe avanzando en dicho proceso, buscando incluso maximizarse la acumulación de reservas, a fin de poder transitar el prolongado camino hasta las elecciones mitigando la histórica volatilidad que caracteriza a dichos períodos”, expresó Gustavo Ber, economista del Estudio Ber.
Sobre la compra de divisas en el mercado que viene efectuando a diario el BCRA, Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital, observó que “el Palacio de Hacienda quedó a un paso de cumplir el objetivo anual de USD 10.000 millones propuesto por la actual gestión económica. La cotización de cierre de las tenencias también se vio influenciada por las lógicas oscilaciones de valor en las distintas monedas y activos internacionales que componen el portafolio de la entidad”.
“Los últimos datos disponibles sobre depósitos privados en dólares -al 22 de mayo- muestran que los depósitos en moneda extranjera aumentaron en USD 259 millones, hasta USD 39.201 millones”, reportó Max Capital.
Jorge Vasconcelos, economista Jefe del IERAL de la Fundación Mediterránea, observa este año una “alteración de la correlación estadística entre el nivel del tipo de cambio real y el resultado de la cuenta corriente del balance de pagos”. En la cuenta corriente del balance de pagos se computa no sólo el resultado del comercio exterior de bienes sino también el de servicios reales (turismo, industria del conocimiento), junto con otro ítem que refleja los pagos y cobros de intereses, dividendos y regalías.
“La incidencia del nivel del tipo de cambio real es más directa sobre los dos primeros ítems, menos sobre el tercero. A su vez, las oscilaciones de los términos de intercambio -poder adquisitivo de las exportaciones en términos de importaciones- impactan básicamente sobre el segmento del comercio exterior de bienes”, señaló Vasconcelos. “Con el fuerte ajuste fiscal y cambiario de 2024, la cuenta corriente pasó a tener signo positivo ese año, equivalente a 0,9% del PIB, para volver a terreno negativo en 2025 (1,1% del PIB), siendo que para 2026 se proyecta un déficit de 0,8% del PIB”, completó.
Un informe de la consultora Qualy explicó que “el FMI valida el rumbo económico -dos años consecutivos de superávit primario, marco cambiario más flexible y reformas estructurales con impacto en inversión- pero advierte que el programa tiene bases frágiles. Las tres alertas centrales: reservas netas aún insuficientes, acceso al crédito internacional todavía no recuperado, y un riesgo político que el organismo no subestima: si la sociedad percibe que los costos del ajuste superan los beneficios y eso se traduce en derrota electoral en 2027, el riesgo de reversión macroeconómica es real”.

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