Cautela oficial con la inflación: cuál es el principal riesgo que ve el BCRA para los próximos meses

Banco Central de la República Argentina
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) identificó al precio del combustible como el principal factor de riesgo para la desaceleración de la inflación.

Luego del 3,4% registrado en la inflación de marzo, los relevamientos de consultoras privadas anticiparon que en abril se producirá una desaceleración y que el índice se ubicará entre 2,4% y 2,8%. Este descenso cortará la secuencia de diez meses consecutivos de aumentos, iniciada en junio de 2025. Pero las previsiones oficiales muestran cautela; de hecho, el Banco Central (BCRA) advirtió que el principal riesgo para la desaceleración está en una variable externa: el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre los precios de los combustibles.

“El impacto de la suba del precio internacional del petróleo tuvo varios atenuantes, pero continuará siendo el factor de riesgo que más incertidumbre proyecta sobre el IPC”, señaló el BCRA en su último informe de política monetaria que se publicó el miércoles por la noche. El documento remarcó que, aunque existieron elementos que suavizaron parte del shock, la evolución de las condiciones del mercado internacional del petróleo se mantiene como el principal foco de preocupación para la trayectoria de los precios internos.

El informe de política monetaria explicó que la caída del tipo de cambio y la decisión de YPF de mantener estables los precios de los combustibles durante 45 días a partir del 1° de abril contribuyeron a mitigar el traslado a precios. Se trata de una medida que se extendió, aunque con un aumento, lo que va a implicar una presión -aunque leve- sobre la inflación de mayo.

Ayer, Horacio Marín, presidente de YPF, anunció que la petrolera incrementará 1% los precios de los combustibles a partir de este jueves 14 de mayo y luego los mantendrá estables durante 45 días. La medida busca amortiguar el impacto de la volatilidad del barril internacional de petróleo, en un escenario signado por la guerra en Oriente Medio.

Un cartel de precios digital de YPF en una estación de servicio con los valores de nafta y diésel, un camión negro y surtidores de combustible
Este jueves, YPF aumentó un 1% el precio del combustible y los mantendrá estable por 45 días.

Según Marín, el sistema de “buffer de precios” impide trasladar a los consumidores las fluctuaciones bruscas del Brent, el crudo de referencia. Durante el período de estabilidad, YPF aplicará una cuenta compensadora para recuperar después el ingreso diferido generado por no haber incorporado el impacto de las variaciones internacionales. La petrolera estatal representa más del 50% del mercado y suele definir la política de precios para el resto de las compañías. Desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, la suba acumulada en los surtidores argentinos llegó al 25% y las dificultades logísticas en el estrecho de Ormuz y puertos iraníes mantuvieron la presión sobre el Brent, actualmente en USD 105.

El análisis del BCRA sobre el primer trimestre de 2026 identificó qué factores estacionales y transitorios también incidieron en la inflación de marzo. Los servicios educativos promediaron un alza de 12,1% ante el reinicio de clases, mientras que el rubro prendas de vestir subió 3,4% por el cambio de temporada. Ambos sectores tuvieron una incidencia de 0,2 puntos porcentuales (p.p.) en el nivel general, cuadruplicando su aporte mensual promedio del último año. El informe proyectó que estas presiones se disiparán en abril y mayo, respectivamente, ya que la actualización de cuotas escolares suele concentrarse en marzo y los incrementos en indumentaria se reparten entre marzo y abril.

Las tarifas de servicios públicos constituyeron otro factor central en la dinámica inflacionaria reciente. En febrero, las tarifas de electricidad, gas y otros combustibles subieron 12%, reflejando una modificación en el esquema de subsidios energéticos y con impacto en el IPC de 0,5 p.p. ese mes. Con el pretexto del conflicto en Oriente Medio, el equipo económico otorgó mayores bonificaciones y estableció nuevos topes en las tarifas de los próximos meses.

Para moderar el efecto de los aumentos tarifarios sobre los hogares, el Gobierno ajustó el cronograma de incrementos de Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA), reduciendo el alza mensual de facturas de 4% a 3%. Esta medida impactó directamente en los hogares del área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El Ejecutivo también otorgó una bonificación extra del 25% en la factura de gas para usuarios residenciales durante mayo y amplió el bloque de consumo subsidiado de electricidad de 250 a 300 kilovatios/hora, con una bonificación del 10,5%.

En cuanto a la evolución de los precios de alimentos y bebidas, los relevamientos de consultoras privadas durante la primera semana de mayo mostraron una tendencia dispar. LCG no observó incrementos, EconViews reportó una variación negativa de 0,1% y Analytica registró una suba de 0,3%. Estos datos aportaron cierto alivio transitorio a las expectativas oficiales en un contexto de alta sensibilidad social.

Para abril, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA arrojó que la inflación se ubicaría en 2,6% mientras que en mayo desaceleraría aún más a 2,3%. Esta tarde el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) va a dar a conocer el dato oficial y con ello, se recalcularan las proyecciones.

Los comentarios están cerrados.