Encuesta privada: el 58% de los argentinos cree la situación del país empeoró en el último año
La última edición de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) de la Universidad de San Andrés revela un escenario de fuerte insatisfacción social en la Argentina. El informe, correspondiente a mayo de 2026, señala que el 58% de los consultados considera que la situación del país empeoró en los últimos doce meses. Este dato se combina con una percepción negativa sobre la economía personal: el 56% afirma que su situación económica particular es peor que en mayo de 2025.
Según el estudio, “el nivel de satisfacción con la marcha general de las cosas se mantiene estable en un 29%, apenas un punto por encima de abril”, mientras que la insatisfacción neta llega al 68%. Este “humor social muy castigado”, como define el informe, se apoya sobre todo en la mirada crítica respecto de los ingresos y el trabajo. El documento ubica a los bajos salarios y a la falta de empleo como los problemas principales para el 37% de los encuestados respectivamente, seguidos muy de cerca por la corrupción con el 36%. La inflación reaparece como preocupación significativa, alcanzando al 22% de las respuestas.
La encuesta, que toma el pulso de la opinión pública en un contexto de persistente volatilidad económica, destaca que “los bajos salarios (37%) y la falta de trabajo (37%) se mantienen desde hace unos meses en el primer puesto como el principal problema del país, seguidos de cerca por la corrupción (36%)”. La inflación, que había perdido centralidad en años anteriores, recupera peso entre las inquietudes ciudadanas.
En el plano de la aprobación gubernamental, el informe indica que el gobierno de Javier Milei estabilizó sus niveles de apoyo tras varios meses en descenso. La aprobación presidencial se ubica en el 37%, mientras que la desaprobación llega al 60%. Según el relevamiento de la Universidad de San Andrés, estos valores “muestran una estabilización tras las caídas de meses anteriores, con una variación de apenas +/- 1 punto respecto a abril”. La satisfacción específica con el desempeño del Poder Ejecutivo descendió 3 puntos, bajando del 26% al 23%, y se posiciona como el poder con mayor deterioro en el mes, mientras que el Poder Legislativo permanece en mínimos históricos.

La dimensión económica tiene un peso central en la percepción sobre el rumbo del país. El informe incluye un experimento sobre la dolarización que arroja datos reveladores: “Los resultados del experimento muestran que más del 63% está de acuerdo con la decisión de no haber dolarizado la economía. Lo más interesante es que este acuerdo se mantiene alto sin importar el argumento (atribución a la gente o técnica) ni quién lo exponga, sugiriendo que la sociedad ha internalizado la inviabilidad o el riesgo de la medida en este contexto”. Al respecto, la preferencia por operar en moneda local se mantiene alta: el 47% de los encuestados prefiere cobrar su salario en pesos, frente a solo un 29% que elegiría hacerlo en dólares.
Estos datos revelan una resistencia cultural o práctica a la dolarización total del salario y una percepción extendida sobre los riesgos de dolarizar la economía argentina. El informe subraya que “la sociedad ha internalizado la inviabilidad o el riesgo de la medida en este contexto”, incluso cuando el argumento es expuesto por distintos actores o con diferentes fundamentos.
El análisis de la Universidad de San Andrés también indaga en la distribución de las emociones sociales frente a la figura presidencial. El documento señala que las emociones que genera Milei están polarizadas: entre quienes lo aprueban predominan sensaciones de esperanza, mientras que entre quienes lo desaprueban (60% de la muestra) prevalecen sentimientos de vergüenza, rechazo y asco.
Al profundizar en las expectativas a futuro, el estudio señala que el pesimismo disminuye, aunque sigue siendo mayoritario: el 44% de los consultados considera que la situación del país empeorará durante el próximo año, frente a un 26% que espera una mejora. El informe destaca: “La brecha más grande se da en los votantes de Milei, quienes evalúan muy mal el pasado pero mantienen altas expectativas de mejora”.

En el terreno político, la encuesta muestra una consolidación de referentes opositores frente a la administración actual. Entre quienes desaprueban la gestión de Milei, Axel Kicillof (49%), Cristina Kirchner (49%) y Myriam Bregman (46%) emergen como las figuras de mayor consenso. Según el documento, esto indica que “no hay un liderazgo único, sino un archipiélago de referentes que logran retener a casi la mitad de los críticos del gobierno”. Por su parte, la imagen positiva general refleja el desgaste del oficialismo: aunque Patricia Bullrich (37%) y Milei (35%) siguen liderando el ranking nacional, ambos muestran una tendencia en baja, lo que sugiere un debilitamiento del núcleo duro del gobierno. La oposición, en cambio, sostiene sus bases.
La imagen del vocero presidencial, Manuel Adorni, registra el peor desempeño del gabinete. El informe detalla que “el vocero presidencial, Manuel Adorni, continúa con una caída sostenida en su imagen. Su desaprobación alcanzó un récord del 73% y registra el diferencial de imagen más negativo de todo el gabinete (-59%)”.
La encuesta también consultó sobre la preferencia en materia salarial. El 47% de los encuestados manifestó que prefiere cobrar en pesos, mientras que solo el 29% optaría por hacerlo en dólares. Esta elección refuerza la idea de una resistencia cultural o funcional a la dolarización de los salarios, en línea con los resultados del experimento incluido en el estudio.
El informe de la Universidad de San Andrés resalta que la percepción de los problemas económicos supera a las preocupaciones estrictamente políticas. Los bajos salarios, la falta de empleo y la corrupción encabezan el ranking de inquietudes, mientras que la inflación recupera peso entre los temas que afectan la vida diaria de los ciudadanos. El pesimismo sobre la situación nacional y personal predomina, con expectativas divididas respecto a la evolución futura.
Entre los votantes oficialistas, la evaluación del pasado resulta muy negativa, pero el optimismo hacia el futuro es considerablemente superior al promedio general. La encuesta también muestra que el núcleo de apoyo al gobierno se reduce, mientras la oposición consolida sus referentes sin que emerja una figura única.
El estudio de la Universidad de San Andrés concluye que, aunque la aprobación general del gobierno se estabilizó tras meses de descenso, el malestar social persiste. La figura de los principales comunicadores oficiales, como Adorni, sufre un deterioro acelerado, mientras que el humor social permanece condicionado por la situación del empleo y los salarios.

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