Camuzzi suma un aliado internacional a su proyecto de USD 3.900 millones para producir GNL en La Plata
Cammuzzi, la mayor distribuidora de gas de la Argentina, firmó un acuerdo clave con la firma holandesa Vitol para exportar gas natural licuado (GNL) desde el puerto de La Plata. El proyecto prevé una inversión de USD 3.900 millones y contempla la construcción de la primera planta exportadora de GNL en la provincia de Buenos Aires.
La alianza incluye a Vitol como comprador principal de gas natural licuado y posible socio en el proyecto, ya que la compañía holandesa aseguró que “evaluará la posibilidad de realizar una inversión accionaria en LNG del Plata junto a Camuzzi”. Según los accionistas, la iniciativa podría aportar más de USD 14.500 millones en divisas por exportaciones durante veinte años y generar 500 empleos directos en la etapa de desarrollo.
El proyecto, liderado por Alejandro Macfarlane, presidente y accionista de Camuzzi Gas Inversora, marca el ingreso de la provincia de Buenos Aires al negocio de grandes exportaciones de GNL, luego de quedar fuera en la competencia por la localización de otras plantas similares.
El año pasado, en el marco de su proyecto 4×4, YPF eligió Punta Colorada, en Río Negro, para instalar su propia planta de licuefacción, desplazando la alternativa del puerto de Bahía Blanca. Ahora, LNG del Plata —ubicado en el Puerto de La Plata— será el primer emprendimiento de estas características en territorio bonaerense.
A diferencia de iniciativas como LNG Argentina (consorcio encabezado por YPF, donde participan también PAE y Pampa Energía) o Southern Energy (liderado por PAE), el proyecto de Camuzzi destaca por su localización estratégica: el Puerto de La Plata conecta de manera directa con los sistemas de transporte de gas provenientes de Vaca Muerta en la Cuenca Neuquina, lo que permite aprovechar los gasoductos existentes durante los meses de menor demanda interna (verano).
REUTERS/Martin Cossarini
El cronograma establece que la construcción comenzará en 2026 y el inicio de operaciones formales está proyectado para 2028. Entre septiembre y mayo, el sistema podrá exportar más de 9 millones de metros cúbicos diarios de gas natural, aprovechando la capacidad ociosa durante la temporada estival. Este volumen de gas será transformado en GNL (líquido), reduciendo su tamaño 600 veces para facilitar el transporte marítimo global. El emprendimiento también prevé la construcción de una plataforma offshore frente a Ensenada y la implementación de un ducto subacuático de 10 kilómetros.
Actualmente, el GNL es una pieza crítica en el tablero energético global. A nivel externo, el conflicto en Medio Oriente disparó los costos logísticos y el valor del recurso, cuyo precio spot internacional del GNL trepó hasta USD 22 por millón de BTU, más del doble del valor observado en febrero, tras la escalada del conflicto armado que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán.
A nivel interno, la Argentina transita una transición compleja. Aunque el país logró revertir su histórico déficit energético de la mano de Vaca Muerta, aún depende de la importación de GNL durante los meses de invierno. Este año, el Gobierno buscaba que los privados gestionen la operación, aunque luego de una licitación fallida, la tarea quedó nuevamente en manos del Estado a través de Enarsa. Este escenario refuerza la relevancia de proyectos como el de La Plata, el de YPF o SESA, que buscan transformar a la Argentina de un histórico importador de barcos a un proveedor global competitivo.
La infraestructura de LNG del Plata está diseñada para operar bajo un modelo dual y aportar flexibilidad al sistema energético argentino. En los meses de invierno, cuando la demanda interna crece, el gas natural destinado a la exportación podrá redirigirse al consumo local, reforzando la oferta y bajando el costo de generación eléctrica al desplazar combustibles líquidos de mayor valor.
La capacidad de exportación de 2,4 millones de toneladas anuales equivale a la producción diaria de más de 9 millones de metros cúbicos de gas, según cifras aportadas por la empresa. Adicionalmente, la extensión de la red de Camuzzi —con más de 56.000 kilómetros de ductos y servicios para 2 millones de usuarios en Buenos Aires, La Pampa, Neuquén, Chubut, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego— le otorga una ventaja competitiva en la operación y abastecimiento.
El propio Macfarlane aseguró a Infobae al momento de la presentación del proyecto, que el plan busca fortalecer “la integración de la Argentina al mercado global de GNL” y desarrollar una “infraestructura competitiva para la exportación de gas natural licuado, generar valor sostenible, atraer inversiones y contribuir a la seguridad energética tanto a nivel local como internacional”.
Vitol es una compañía fundada en Rotterdam, Países Bajos en 1966. Opera en 40 países alrededor del mundo y cerró 2025 con ingresos superiores a USD 340.000 millones. En el ámbito específico del GNL, la compañía entregó en 2025 un total de 23 millones de toneladas métricas y mantiene inversiones superiores a USD 13.000 millones en activos de infraestructura energética de largo plazo.
En Argentina, Vitol tiene una oficina en Buenos Aires y gestiona una terminal de almacenamiento en Zárate, operada por la subsidiaria local Vitco S.A., con una capacidad total de 250.000 m³. Esta instalación refuerza la logística para importaciones y la distribución de combustibles en el mercado regional del cono sur.
Sobre la alianza, Pablo Galante Escobar, head of LNG de Vitol, remarcó al medio que “la Argentina tendrá un rol relevante en la creciente demanda global de GNL gracias a sus abundantes reservas de gas”, y ratificó el interés en avanzar de manera conjunta con Camuzzi en un emprendimiento estratégico para diversificar y garantizar el suministro a nivel internacional.
El desarrollo de LNG del Plata permanece sujeto a la obtención de aprobaciones regulatorias, condición indispensable para que Argentina se consolide como exportador relevante en el emergente mercado mundial de gas natural licuado.

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