Por qué bajó el interés de la industria automotriz por entrar al RIGI

Cuando el Gobierno anunció que la industria automotriz podía aplicar al Régimen de Inversión para Grandes Inversiones, el popular RIGI, la industria automotriz argentina celebró la decisión como un paso fundamental para el desarrollo productivo del sector para los próximos años.
Si bien este régimen ofrece estabilidad de reglas impositivas y arancelarias por 30 años como principal beneficio, para el sector automotriz tiene una cualidad adicional sustancialmente importante, en especial en estos tiempos de crisis de competitividad de la manufactura industrial argentina, que es el de evitar el pago de derechos de exportación para aquellos autos que se fabriquen bajo este programa.
Las condiciones que se deben cumplir para aplicar son tener un vehículo que tenga un sistema de propulsión sustentable (algún tipo de electrificación aunque también puede ser hidrógeno) y establecer una nueva empresa a nivel formal, lo que se resumió rápidamente como doble CUIT, para operar diferenciando los productos que están dentro del RIGI y los que no.

A dos años y medio del lanzamiento del programa, sin embargo, ninguna compañía automotriz logró ingresar un proyecto al RIGI, y posiblemente ninguna lo hubiera podido hacer de no extenderse un año el plazo que tenía vencimiento en julio de 2026, ya que esa condición de establecer una segunda empresa que facture sus propios costos por fuera de la terminal original, se convirtió en casi todos los casos, en el punto de quiebre para desistir.
Ahora, con el plazo extendido un año más, algunos seguirán adelante, pero quizás no todos, porque ese beneficio de corto plazo se puede obtener por otro lado. En rigor a la verdad, solo parece haber dos marcas que parecen estar interesadas en entrar al RIGI: Toyota y Volkswagen.
La razón radica en que desde 2022 existe la Ley de Promoción de la Industria Automotriz (Ley 27.686), por la cual todos los vehículos nuevos que se fabriquen en Argentina no pagan retenciones a las exportaciones hasta el año 2031. De este modo, salvo los modelos anteriores a septiembre de 2022 pagan actualmente arancel de exportación, pero los que llegaron desde esa fecha en adelante no. Además, esa ley contempla que se pueden presentar proyectos hasta el 21 de diciembre de 2027, por lo cual todos los nuevos modelos de este año y el próximo podrán acogerse a ese beneficio.
Los tiempos de los proyectos industriales de nuevos modelos llevan al menos 4 años, y aunque al compartir plataformas y ensamblar parcialmente un auto, esos tiempos pueden bajar un poco, ningún nuevo modelo se desarrolla en menos de dos años, porque la adaptación de las líneas a las nuevas partes y al herramental que requiere es algo que se va haciendo mientras una planta está en funcionamiento. Son muchas de las famosas “paradas técnicas”, que se utilizan para cambiar robots, por ejemplo, para un nuevo modelo y que requieren varios días de inactividad en una planta.

Por ese motivo, todos los anuncios de inversión que se hicieron desde 2024 a 2026 no contemplaron el RIGI, incluso cuando se trata de proyectos que incluyen modelos o versiones con propulsión electrificada tanto en forma de híbridos como híbridos enchufables.
“El proyecto está en marcha hace más de un año, buena parte de la adaptación de la línea de ensamble ya se hizo. Cuando termine el ciclo de la actual Hilux y empiece el de la nueva generación no pasará más que un fin de semana. Una terminará un viernes y el lunes siguiente empezará el vehículo nuevo”, comentaron este jueves las autoridades de Toyota durante una visita de la prensa a la planta de Zárate.
“En algún momento, tanto Boreal como Niágara (la pickup de media tonelada que cambiará a su nombre definitivo en pocas semanas) tendrán una versión híbrida, pero no será inmediatamente”, contó Pablo Sibilla, presidente de Renault Argentina a Infobae hace pocos días al ser consultado por este medio.
El mismo Sibilla había dicho ya en 2025 que estaban evaluando si realmente era conveniente entrar al RIGI, teniendo en cuenta la complejidad que tiene para las compañías generar ese doble CUIT, o si simplemente acogiéndose a la ley de promoción de la industria automotriz y autopartista era suficiente para evitar el arancel de exportación.

Los autos que actualmente no están alcanzados por este beneficio por ser anteriores a 2022 son Peugeot 208, Fiat Cronos, Chevrolet Tracker, los furgones Renault Kangoo, Peugeot Partner y Citroën Berlingo, y las pickup Toyota Hilux y Volkswagen Amarok. Los primeros cuatro modelos tienen una mínima cuota de exportación, por lo tanto, el impacto de pagar arancel de exportación es relativo.
Los dos furgones de Stellantis se dejarán de fabricar en los próximos dos meses, y las camionetas medianas ya tienen los nuevos proyectos de nueva generación de vehículos en marcha con inicio de producción en 2027, es decir que están dentro del plazo para inscribirse en los beneficios de la promoción industrial.
La necesidad de eliminar el arancel de exportación era para 2025 y 2026, y por lo visto, aunque suceda en los próximos meses, ya no será la solución que necesitaba la industria. También se pagó arancel por las unidades que no tuvieron el beneficio de la exención a las exportaciones incrementales, que no se aplicó el año pasado tampoco.
Los tiempos del RIGI podrían estar pasando y perdiendo fuerza, aunque todavía hay un par de automotrices que esperan poder adherirse en el futuro. Quedan 15 meses de tiempo para saber si será posible y quién termina entrando o no.

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