“Todavía estamos esperando que reconozcas que fue penal”: la humorada futbolera de Luis Caputo a un colaborador hincha de River

El ministro de Economía, Luis Caputo, eligió una combinación de humor y cifras para intervenir en la discusión pública sobre la deuda del Estado. En el día de su cumpleaños número 61, respondió en redes sociales a Felipe Núñez, asesor del ministerio, quien minutos antes había divulgado un gráfico en el que destacaba que la deuda volvió a caer en marzo. El diálogo, con referencias futbolísticas, resultó divertido a nivel futbolístico pero no ocultó las diferencias entre los diversos métodos de medición y cálculo del endeudamiento, una cuestión que genera debate entre funcionarios, asesores y economistas.
El intercambio entre ambos funcionarios ocurrió en la red social X. Núñez, reconocido hincha de Boca Juniors, publicó un tuit en el que compartió un gráfico donde señaló que la deuda pública con privados y organismos internacionales, con pasivos remunerados en pesos del Banco Central y neta de los depósitos del Tesoro en el BCRA, volvió a reducirse en marzo. El gráfico mostró una caída marcada del ratio deuda-producto: de 99,4% del Producto Bruto Interno (PBI) en noviembre de 2023, descendió a 56,5% en marzo de 2024 y alcanzó un 39,2% en marzo de 2026, según el cálculo empleado. La publicación incluyó la frase: “La deuda volvió a caer en marzo”.

Minutos después, Caputo, reconocido simpatizante de River Plate, citó el tuit de su colaborador con un comentario que combinó la coyuntura económica con el clásico folclore futbolero: “Y va a seguir cayendo… pero todavía estamos esperando que reconozcas que fue penal!”. El mensaje aludió al reciente superclásico, donde Boca Juniors venció a River Plate por 1-0, y en el que una jugada polémica en el área generó reclamos de penal no sancionado a favor del equipo de Caputo. La broma sirvió para distender el tono de la discusión y, al mismo tiempo, reforzar la mirada oficial sobre la tendencia de la deuda pública.
La interpretación de los datos, sin embargo, está lejos de ser única. El informe mensual de la Secretaría de Finanzas del Ministerio de Economía, difundido en marzo de 2026, muestra que la deuda bruta de la Administración Central alcanzó los USD 483.830 millones. Este dato implica un aumento de USD 11.695 millones en ese mes, impulsado por nuevas colocaciones del Tesoro para cubrir vencimientos. El mismo informe puntualiza que casi la totalidad de la deuda se encuentra en situación de pago normal, con un saldo de USD 481.312 millones bajo esa condición. El análisis oficial reportó que la deuda bruta mantuvo una tendencia creciente en el primer trimestre de 2026, con un incremento en enero de USD 5.867 millones.

El gráfico expuesto por Núñez utiliza otra metodología. En vez de tomar el saldo nominal en dólares, calcula la deuda sobre el PBI, emplea lo que aparenta ser una media móvil de 12 meses de estimación del PBI mensual y descuenta los depósitos del Tesoro en el Banco Central, lo cual reduce el cociente final. Según esta mirada, la deuda muestra una baja sostenida como porcentaje del producto, en contraste con la serie nominal en dólares que exhibe el informe oficial. El propio asesor enfatizó que la caída responde a la combinación de menores pasivos en pesos del BCRA y al crecimiento del PIB, que mejora el ratio deuda-producto, aun cuando el stock nominal pueda crecer.
Las diferencias metodológicas fueron objeto de análisis por parte de economistas y exfuncionarios. Nicolás Gadano, consultado por Infobae, aportó su visión: “Primero, el gráfico oficial de la Secretaría de Finanzas es el gráfico oficial del informe mensual de deuda del Tesoro bruta que saca la Secretaría de Finanzas del Ministerio de Economía hace muchísimos años. Esa es la única información regular oficial en términos de qué deuda”. Gadano recalcó que existen muchas formas alternativas de medición: “Después empiezan: sumale la del Central, restale los activos del Tesoro en el Banco Central, que son todos cálculos que pueden ser razonables, incluso medirlo en términos del PIB. Pero ahí viene: ¿de qué PIB? ¿De qué periodo? ¿Cómo lo pasas a dólares?”. El especialista remarcó que el informe oficial utiliza una metodología histórica y que cada alternativa depende de supuestos y criterios, a veces sujetos a los intereses de quien calcula.
El economista también aclaró que el informe oficial no incluye ciertos instrumentos como los Bopreales, aunque admitió que podrían tener relevancia para algunos analistas. Gadano sostuvo: “El que quiere estar en contra le va a sumar los Bopreales, que en esto que yo puse no están porque no son del Tesoro. Es así de simple. Y si el Gobierno aumentó la deuda del Tesoro, porque el Tesoro hace de Banco Central, y bueno, sí, tenés un mejor balance del Banco Central, pero la deuda pública del Tesoro es más grande”.
Gadano planteó que la publicación de la Secretaría de Finanzas representa la única serie oficial regular, en tanto que las mediciones alternativas surgen de criterios diversos. La polémica sobre qué serie utilizar, o qué componentes sumar o restar, forma parte de una discusión recurrente en la política económica argentina y abre espacio a interpretaciones cruzadas, tanto entre funcionarios como entre consultores del sector privado.
La interacción entre Caputo y Núñez, teñida de rivalidad futbolera por el resultado del superclásico, se dio en el marco de este debate técnico e institucional. La referencia al partido Boca-River, con la mención al penal no cobrado, funcionó como guiño interno y también como ejemplo de cómo las distintas “miradas” sobre un mismo hecho pueden alimentar discusiones tanto en el fútbol como en la economía. La controversia por la jugada puntual en el área de Boca, que pudo significar el empate de River en las últimas acciones del partido, sirvió de disparador para un comentario que mezcló coyuntura económica, rivalidad deportiva y dinámica política.

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