El BCRA superó el 60% de la meta de compra de dólares para 2026 y espera un mayor flujo de divisas de dos sectores clave
Con el objetivo de acumular reservas internacionales, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) aceleró la compra de dólares y ya sumó más de USD 6.000 millones en 2026, lo que implica el 60% de la meta fijada para todo el año. En un contexto de estabilidad cambiaria, el comienzo de la cosecha gruesa prolongaría la racha compradora de la autoridad monetaria.
El BCRA hilvanó 69 jornadas consecutivas comprando divisas tanto en el mercado oficial como mediante transacciones directas con empresas y organismos. Desde que se puso en marcha el nuevo esquema monetario en enero, el Central lleva adquiridos USD 6.020 millones, superando con amplitud la mitad de la meta anual establecida para este año.
Durante abril, el ritmo de compra de divisas se incrementó respecto a los meses anteriores. Solo en la última semana, la institución adquirió USD 595 millones y el total de abril asciende a 1.634 millones de dólares. En caso de continuar con esta dinámica, sería el mejor mes en términos de adquisiciones en lo que va del año.
Las proyecciones oficiales apuntan a que el saldo neto de compras podría ubicarse entre USD 10.000 y USD 17.000 millones en 2026, según la demanda de pesos y la disponibilidad de divisas. El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, señaló que estos elementos serán clave para determinar el resultado final.
Hasta el momento, el Central alcanzó el 60% del objetivo anual de acumulación, aunque el aumento de reservas internacionales se vio restringido por los pagos de deuda externa que realizó el Tesoro, que adquirió parte de los dólares al propio BCRA. Esta situación atenuó el crecimiento neto de los activos en moneda extranjera.
“Los egresos de divisas neutralizan la acumulación. Los pagos de deuda del Tesoro y del propio BCRA, junto con otros pasivos, compensan gran parte de las compras. En el período analizado, estos compromisos explican el drenaje que limita la mejora del balance”, subrayó Maximiliano Gutiérrez, economista de Fundación Mediterránea-Ieral.
Para mantener el volumen de compras, la autoridad monetaria emitió pesos sin utilizar instrumentos de esterilización, mientras el Tesoro absorbió parte de la liquidez mediante la emisión de títulos en moneda local, con el objetivo de limitar la expansión monetaria y controlar las presiones cambiarias e inflacionarias.
Al término de la última jornada, las reservas internacionales llegaron USD 45.791 millones, con un incremento diario de 160 millones de dólares. En febrero, las reservas habían alcanzado USD 46.905 millones, el mayor valor desde 2018 y un récord en la actual gestión. Los movimientos recientes reflejan tanto el pago de obligaciones en moneda extranjera como variaciones en la valuación de activos, incluidos oro y bonos, en un entorno internacional cambiante.
El panorama para el segundo trimestre es más alentador, ya que los compromisos financieros disminuyen: entre el Tesoro y el Banco Central deberán afrontar pagos por unos USD 3.200 millones, cerca de la mitad de lo que se pagó en el primer trimestre. Además, el ingreso de divisas aumentaría debido a la liquidación de la cosecha gruesa, lo que podría favorecer la acumulación de reservas en los meses siguientes.
Durante su participación en un evento del Atlantic Council en el marco de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, Bausili se refirió al proceso de acumulación de reservas y anticipó que la diversificación de la economía argentina, de la mano de los sectores energéticos y mineros, podría mejorar el flujo de divisas a lo largo de todo el año.
“El año pasado hubo mucha preocupación y ansiedad en torno al proceso de acumulación de reservas. Nosotros sostuvimos que íbamos a acumular reservas en el momento adecuado, cuando las variables económicas y financieras estuvieran alineadas. Así fue. De hecho, el 15 de diciembre anunciamos el programa de acumulación de reservas para comenzar el 1° de enero, y desde entonces hemos estado comprando reservas a un ritmo mucho más rápido de lo que cualquiera hubiera anticipado. Ya estamos en los USD 6.000 millones y estamos a mediados de abril“, comentó el funcionario en una conversación compartida con el ministro de Economía, Luis Caputo.
Siguiendo esa línea argumental, el titular del Central planteó que en Argentina “todavía existe una percepción muy arraigada sobre la estacionalidad del mercado de cambios, porque durante décadas la dinámica estuvo marcada por el impacto estacional de la cosecha gruesa”.
“Sin embargo, el país está evolucionando y convirtiéndose en una economía más diversificada hacia la energía y, eventualmente, la minería. Entonces, empezaremos a ver un desempeño más equilibrado en nuestras reservas”, proyectó, en relación al salto exportador que se espera de los rubros energéticos.

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