Abril arrancó mejor: fuertes compras del BCRA, inflación en baja y expectativa de “derrame” de la gran liquidación de la cosecha

El apoyo al Gobierno está en el nivel más bajo desde que asumió Milei, pero se mantiene por arriba del 40%. Posible disminución del riesgo país en caso de fin de la guerra

Luego del pico alcanzado tras la victoria legislativa, el Gobierno fue perdiendo respaldo. La suba de la inflación, caída de ventas en el mercado local, aumento de la morosidad y un aumento del desempleo claramente jugaron en contra. Pero a eso se le sumaron varios escándalos que degradan el combate a la casta que pregona desde antes de la campaña presidencial Javier Milei. El Presidente optó por defender a Manuel Adorni a pesar del fuerte rechazo generado por sus conductas y la falta de respuestas adecuadas.

Abril es otra historia y la gran expectativa oficial es que aparezcan señales más claras de reactivación en la calle. Por ahora los sectores que traccionan los indicadores de actividad generan poco empleo: el campo principalmente, pero también la energía (ahora favorecida por la suba del petróleo) y la minería. El despegue en estos rubros es tan importante que alcanza para impulsar el PBI, aún cuando casi el 50% de la economía atraviesa una situación entre difícil o directamente crítica.

El mes arrancó con compras récord del Banco Central. En apenas seis jornadas hábiles ya compró más de US$ 1.000 M en tan solo seis jornadas, mientras que las reservas brutas subieron USD 1.700 millones. A medida que ingresen los dólares de la cosecha esta intervención podría incluso acelerarse.

En su viaje a Washington a mediados de esta semana para participar de la reunión de Primavera del FMI, Luis “Toto” Caputo buscará destrabar un desembolso del FMI por USD 1.000 millones, que se utilizaría para cancelar el vencimiento de Bopreales el 31 de mayo. Se trata del bono emitido por este gobierno para pagar la deuda con importadores que dejaron Alberto Fernández y Sergio Massa.

El descenso de la inflación desde abril (se calcula un 2,4%) sería clave para que los salarios empiecen a recuperar terreno perdido. De acuerdo a un relevamiento efectuado por el economista Fernando Marull las paritarias se están cerrando a un promedio de 3%. “Esto implicaría que los salarios le ganarían a la inflación por primera vez en siete meses”, agregó.

El Gobierno está jugado a conseguir un derrumbe de la inflación en los próximos meses. El dólar planchado debería ayudar para conseguir ese objetivo. Además, la tranquilidad cambiaria también es una invitación para que se ponga en marcha de una vez el plan de remonetización e la economía. Para eso, los pesos que emite el Central para comprar dólares no deberían ser reabsorbidos como hizo el Tesoro a lo largo del primer trimestre.

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