La profunda reflexión de varios entrenadores por el uso excesivo de los teléfonos en el vestuario: “Cada jugador vive en su propio mundo”

La exposición de los futbolistas y la importancia que tomaron en las redes sociales generó un fuerte contrapunto para algunos técnicos que prohíben los celulares en la convivencia

El impacto de los celulares en los vestuarios de fútbol profesional reconfiguró las relaciones entre jugadores y entrenadores. Mientras que en el pasado se discutía su prohibición, hoy la mayoría de los cuerpos técnicos acepta su presencia, aunque reconoce que puede alterar la dinámica de grupo y fragmentar la comunicación entre los futbolistas. El medio francés L’Equipe realizó múltiples entrevistas con directores técnicos, en una transformación que algunos describen como “un problema de salud pública” cuya gestión es objeto de debate entre distintas generaciones.

El entrenador del Olympique de Marsella, Habib Beye, reconoció que la prohibición total resulta impracticable. “En ciertas situaciones, los prohibimos, pero es muy difícil erradicar todos los hábitos que hemos desarrollado, no necesariamente buenos. La nueva generación está constantemente desconectada de cualquier tema de conversación”, explicó.

De manera similar, Sébastien Pocognoli en el Mónaco explica su método de moderación: “Simplemente les pido a mis jugadores que, cuando estén en espacios públicos, usen sus teléfonos lo menos posible”. Argumenta que imponer reglas demasiado estrictas genera conflictos y que, a veces, basta con un recordatorio para limitar excesos.

El técnico Philippe Montanier, actualmente al frente del Saint-Étienne, advirtió que la expansión del fenómeno roza el “problema de salud pública”. El estratega detalló que la estrategia que implementó: en el Lens (2018-2020), la rutina consistía en guardar los teléfonos antes de los entrenamientos, habilitar excepciones para situaciones familiares y multar a quienes no cumplían las reglas durante charlas técnicas o comidas.

Aunque en el vestuario del estadio no hay reglas estrictas, al final del partido revisan sus mensajes inmediatamente”, relató Montanier. Respecto a la intensidad del problema, expuso: “Con el auge de las redes sociales se está convirtiendo en un problema de salud pública; crece exponencialmente. Los jugadores tienen problemas de concentración, lo confirman los neurólogos. Muchos son adictos y necesitamos encontrar un buen equilibrio para que sea manejable”.

No obstante, hay entrenadores de gran calibre como Didier Deschamps y Carlo Ancelotti que tienen una visión diferente. El técnico campeón del Mundial 2018 con Francia explicó que tuvo que reinventarse a lo largo de su carrera para lograr una mejor conexión con sus dirigidos, ya que, según él, “los códigos han cambiado”.

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