¿Continuará la apreciación?: proyectan que el dólar seguirá perdiendo contra la inflación y afectará más a la industria

El Central ayer compró USD 280 millones pero la cotización ni se movió. Preocupación por el impacto de la apreciación cambiaria en los productores de bienes transables que sufren por la fuerte suba de las importaciones

La tendencia de un tipo de cambio real más apreciado se mantendrá durante todo el 2026. Según se desprende de los analistas que participaron del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM): pronosticaron que la inflación aumentará 29% a lo largo del año y la cotización del dólar subirá solo 17% para finalizar en 1.700 pesos.

Sin embargo, en el equipo económico prefieren manejarse con cautela y consideran que es peligroso liberar totalmente el cepo. El recuerdo reciente de la crisis cambiaria en los meses previos a las elecciones legislativas del 2025 frena cualquier iniciativa para dar mayor grado de libertad a los que quieren dolarizarse.

Aunque Luis Caputo aseguró que la elección del año que viene “va a ser un paseo”, nadie lo da por hecho. Que el riesgo país se mantenga por encima de los 550 puntos básicos y que la compra de dólares del público ronde los USD 2.500 millones por mes no reflejan un clima de tanta tranquilidad.

Por lo pronto, ayer ni la compra récord del Banco Central por USD 280 millones logró sacar al dólar de su letargo y prácticamente no se movió. Las reservas lograron superar los 45.000 millones de dólares. Ahora toda la expectativa está puesta en la liquidación de la cosecha gruesa, que aumentará sostenidamente la oferta de divisas en el segundo trimestre.

Todo indica, por ende, que la apreciación cambiaria llegó para quedarse. La inquietud es que sigue afectando a los sectores que deben enfrentar la apertura comercial que impulsa el gobierno. Los datos de producción industrial que ayer divulgó el Indec profundizan esta preocupación. Las empresas no solo tienen que competir con el fuerte incremento de las importaciones, sino con un tipo de cambio que las favorece notablemente en detrimento de los sectores productivos locales.

La industria, por lo pronto, sufrió un fuerte retroceso. En febrero cayó 4% respecto al mes anterior y acumula una merma de 8,7% en relación al año anterior. La construcción tampoco levanta cabeza: en el mes sufrió una retracción de 1,3% respecto a enero y sigue 0,7% debajo del año pasado.

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