Largas filas, empujones y colectivos colmados por la reducción de la frecuencia en el AMBA

Las postales se repiten en Constitución, Moreno y Liniers: andenes desbordados, unidades repletas y demoras que complican los traslados tras la medida de la UTA

La reducción de frecuencias en el servicio de colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires comenzó a mostrar sus tristes efectos durante las primeras horas de este jueves.

Las imágenes desde Moreno reflejaron una situación similar. Allí, quienes llegaban del tren Sarmiento a distintas líneas de colectivos encontraron una cantidad de gente poco habitual para ese horario. “Más de 30 minutos de espera”, remarcó uno de los usuarios.

Ayer tiraron a una chica para poder subir, esperamos dos horas. Ahora llevo más o menos media hora”, se quejó una usuaria en Liniers. “Igual es un montón. Se nota, se nota mucho la baja de frecuencia. Se siente impotencia, llego tarde, pero bueno, comprenden al menos”, agregó resignada.

Una estudiante que viajaba hacia Ciudad Universitaria, desde Liniers, también dejó su testimonio. “Es bastante molesto porque, yo por ejemplo tengo clases a las nueve, ponele, salía dos horas antes y llegaba bien. Ahora, no, tardo tres horas, tres horas y media antes estoy saliendo porque sino, no llego”, sumó.

“Encima intentás subir al colectivo, pero directamente no se puede. El que estaba adelante, por ejemplo, no podía ni cerrar la puerta. Es bastante arriesgado”, agregó.

Desde la terminal de Constitución, varios usuarios confirmaron su decisión de combinar diferentes medios de transporte para llegar a tiempo. Una mujer mencionó que esperó más de media hora el colectivo 278 y, al ingresar, viajó de pie junto a una multitud. “Ahora voy a ver cómo me va en el subte”, dijo, reflejando la resignación y el proceso de adaptación frente a la nueva situación en la línea C.

Los comentarios están cerrados.