Misterios del cosmos: 5 hallazgos sobre agujeros negros que sorprenden a la ciencia

Nuevas observaciones y modelos revolucionan la comprensión del universo profundo. Cómo estos fenómenos inesperados abren preguntas inéditas sobre la estructura y el comportamiento de los objetos más extremos conocidos por la astronomía

En 2026, la investigación astronómica está dando un salto sin precedentes en el conocimiento de los agujeros negros al revelar fenómenos que sacudieron los cimientos de la física y la cosmología. Nuevas tecnologías permitieron observar explosiones extremas, identificar estructuras compactas desconocidas y registrar emisiones energéticas que superaron las expectativas de la comunidad científica.

Sin embargo, los datos recientes mostraron que esa suposición resultaba incorrecta. El análisis de las nuevas observaciones reveló que el 87% del brillo infrarrojo proviene de una zona muy próxima al agujero negro, donde el polvo alcanza temperaturas elevadas. Solo una pequeña parte de la radiación se debe a movimientos de materia alejándose del centro.

Esta diferencia cambió la perspectiva sobre el funcionamiento interno de los núcleos galácticos activos, zonas dominadas por agujeros negros que influyen en el destino de sus galaxias. El equipo de investigación aplicó una técnica avanzada llamada interferometría, que permite ver detalles extremadamente pequeños al combinar la luz recogida por distintas partes del telescopio. Esto ayudó a separar el resplandor del polvo de otras fuentes de luz, y a descubrir estructuras que los instrumentos anteriores no podían distinguir.

Enrique López-Rodríguez, autor principal del estudio que fue publicado en la revista científica Nature Communications, afirmó: “Desde los años 90, no ha sido posible explicar el exceso de emisiones infrarrojas que provienen del polvo caliente en los núcleos de las galaxias activas, lo que significa que los modelos solo tienen en cuenta el toro o los flujos de salida, pero no pueden explicar ese exceso”. Ahora, la tecnología del Webb ofrece una herramienta para estudiar casos similares en otras galaxias y entender mejor cómo los agujeros negros interactúan con su entorno más inmediato.

La observación del objeto AT2018hyz (apodado Jetty McJetface) marca un récord en la dinámica de los agujeros negros. Detectado en 2018 luego de destruir una estrella, este agujero negro comenzó a emitir un chorro de ondas de radio, un tipo de radiación electromagnética invisible para el ojo humano pero detectable con radiotelescopios.

En los años siguientes, la potencia de este chorro aumentó 50 veces, fenómeno documentado por equipos internacionales y citado por la NASA. Esta secuencia desafía los modelos existentes, ya que normalmente la expulsión de energía ocurre de inmediato y se atenúa rápidamente.

Los comentarios están cerrados.