La reconversión de Lumilagro: cómo se adaptó la histórica marca de termos a la ola importadora y qué pasó con el empleo
La tradicional marca de termos dio un giro radical en su estructura y busca recuperar el terreno perdido en los últimos años
En medio de la caída de ventas y la apertura de las importaciones, la histórica empresa de termos Lumilagro inició, al igual que otras firmas, un fuerte proceso de reconversión. La compañía, referente nacional en envases térmicos, enfrenta una etapa marcada por la competencia extranjera y la necesidad de ajustar su estructura productiva para sostener sus operaciones.
“Apagamos el horno porque tenemos mucho stock de termos con botellas de vidrio de la pandemia, cuando era muy conveniente producir. Entonces todavía estamos trabajando con ese remanente. Si bien ahora estamos importando desde China, cuando sea el momento, si vuelve a ser rentable fabricar en la Argentina, podemos retomar la producción sin problemas: la planta está equipada para hacerlo”, explicó a Infobae Martín Nadler, director ejecutivo de Lumilagro.
“Es importante aclarar que el cuerpo externo de plástico del termo se fabrica en el país. Por lo tanto, cuanto más termos de vidrio vendemos, mayor es también la producción local. Esa parte necesariamente se hace acá por una cuestión de costos logísticos: traer desde el exterior un producto con tanto volumen de aire lo volvería demasiado caro”, remarcó, aunque detalló que no lo fabrican ellos directamente.
El negocio ahora está concentrado principalmente en diseñar termos de acero en el país y producirlos en China, donde resulta más conveniente por el nivel del tipo de cambio y los altos costos internos. “Decidimos dar un salto de calidad importante y, finalmente, la reducción de costos terminó siendo de alrededor del 15%”.
Aclaró que los controles y las personalizaciones —como las ediciones con cuadros de fútbol o el reciente lanzamiento con diseños de Disney— se realizan en Argentina.
Según comentó Nadler, los cambios en el consumo hicieron que la demanda de termos con botella de vidrio cayera cerca de un 60% después de la pandemia. En ese escenario, y ante el avance del contrabando que le quitó mercado a la industria local, la compañía decidió frenar la producción en 2023.

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