Viggo Mortensen recordó su infancia en Argentina y contó por qué su familia se instaló en el país: “Yo era un bebé”
El actor estuvo hasta los 11 años viviendo en el país junto a sus papás
Viggo Mortensen, reconocido internacionalmente por su carrera como actor, guionista y director, tiene un vínculo profundo y entrañable con Argentina, país que considera parte fundamental de su identidad. Invitado al podcast mexicano Los Hijos de su Pancho Villa, Mortensen repasó cómo fue que llegó a la Argentina en su infancia y cómo esa experiencia marcó su vida para siempre.
La reacción de los argentinos en redes sociales no se hizo esperar y estuvo cargada de cariño y orgullo: “Es más argentino que el dulce de leche nuestro querido Viggo”; “Todavía conserva el acento argento! Qué tipo humilde… Gracias Viggo”; “Me encanta su acento bien argentino”; fueron algunos de los comentarios que circularon y reflejaron la conexión que el actor mantiene con el país. En cada entrevista o aparición, Mortensen demuestra que, más allá de su carrera internacional, nunca perdió el vínculo ni el tono local que lo hace tan cercano y auténtico a los ojos del público argentino.
La parte final de la charla en Los Hijos de su Pancho Villa incluyó historias y humor. Mortensen recordó su pasión por el club San Lorenzo durante su infancia en Argentina: “Me hice hincha en los años 60, en una época difícil para el equipo, sin muchos recursos. Me impresionó cómo luchaban a pesar de las condiciones”. Admiró a la Selección Argentina y a Messi: “Es único, su forma de jugar y de pensar está por encima de todo”.
Además de repasar su llegada a la Argentina y su infancia, Viggo Mortensen subrayó cómo la pasión por el cine de su madre forjó su modo de ver el mundo: “Mi madre me llevaba al cine desde los tres años, y hasta el final de su vida íbamos juntos. Hablábamos de películas, de los guiones, de actores, de dirección… Ella podría haber sido directora o guionista”.
Aunque nunca pensó que el cine sería su destino, al llegar a Nueva York siendo joven, la curiosidad lo llevó al teatro: “Me interesó mucho cómo se construían las películas. Uno piensa que los actores hacen todo, pero hay un proceso colectivo detrás”.
Mortensen relató los tropiezos de su camino al reconocimiento: “Tardé 15 años en poder vivir más o menos de ello. Tenía que hacer otros trabajos: camarero, mudanzas de muebles, vendía helados en la calle, camionero”. Confesó el agotamiento de una carrera incierta: “A veces llegaba cerca de conseguir un papel, pero no. Aprendes haciendo pruebas, algún papel pequeño, incluso teatro gratis. Hay que ser terco en el fondo”. Y sumó una advertencia sobre el azar y la preparación: “Hay que tener mucha suerte, pero hay que prepararse asiduamente para un golpe de suerte, si te llega”.

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