05:26La Justicia cierra el círculo sobre el narco acusado de armar un plan para asesinar un ministro y dos funcionarios judiciales
Comenzó el peritaje sobre los celulares incautados. Buscan indicios para confirmar los testimonios que apuntan contra Leonardo Airaldi por haber pergeñado el plan criminal
En medio de la investigación que la Justicia de Entre Ríos lleva adelante contra el capo narco Leonardo Airaldi, acusado de mandar a matar a tres funcionarios judiciales, inició una serie de peritajes sobre el círculo íntimo para descubrir cómo fue la organización del plan.
La defensa de Airaldi, encabezada por Mariana Barbitta, señaló que ninguno de los aparatos se encontró en la celda del principal sospechoso; sin embargo, aclaró que eso no es un dato determinante porque lo relevante es el uso de los dispositivos, no su ubicación. En el pabellón hay 16 internos vinculados al narcotráfico, todos remitidos por la Justicia Federal.
Las tareas sobre los teléfonos estuvieron a cargo de Gendarmería. En distintas etapas del proceso intervinieron las delegaciones de Paraná y Gualeguaychú. La fuerza federal está colaborando ahora con la evaluación del material. La defensa de Airaldi ya nombró a un perito de parte para controlar el análisis.
La pericia arrojará muchos datos: el primero será qué hay y qué se borró. La clave está en las comunicaciones. Los narcos suelen utilizar aplicaciones comunes como Whatsapp o Telegram para intercambiar información con el exterior y enviar órdenes, pero también emplean otras de alta seguridad. Algunas no guardan el contenido en servidores y otras permiten una sola visualización antes de que el mensaje desaparezca.
La investigación se centra en los textos, imágenes y audios que esos tres celulares recibieron y enviaron. No se espera hallar mensajes donde el capo narco haya dado instrucciones precisas para cometer el crimen. El objetivo es encontrar lo que en el ámbito judicial se llama una prueba concluyente (smoking gun): un elemento incontrovertible que sostenga la hipótesis del caso de manera definitiva.
La posibilidad de que surja evidencia de este tipo es alta. Ex vecinos de Airaldi en la localidad entrerriana de Diamante indicaron a este medio que el capo narco tiene la costumbre de jactarse abiertamente en conversaciones, algo que fue clave para que Daniel “Tavi” Celis se enterara del plan para matar a los funcionarios judiciales y al ministro Roncaglia. Lo mismo ocurrió con los otros dos testigos, quienes también convivieron con Airaldi en el pabellón y escucharon el contenido de las amenazas.

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