23:52La oscura historia de Lady Killer, el mendocino que asesinó a cuatro mujeres y se volvió leyenda criminal en Estados Unidos tras confesar sus crímenes en televisión
La columna de Paulo Kablan en Infobae al Regreso reconstruyó el derrotero criminal de Ricardo Silvio Caputo, el mendocino que evadió al FBI durante dos décadas, cambió 17 veces de identidad y estremeció a Estados Unidos con su confesión televisiva
En su columna policial en Infobae al Regreso, Paulo Kablan relató cómo Ricardo Silvio Caputo, apodado “Lady Killer”, fue perseguido durante más de 20 años en Estados Unidos y México por una serie de femicidios y logró finalmente entregarse en Mendoza en 1994 tras confesar: “Me entrego para evitar más muertes”
Caputo, según el especialista, “se convirtió en un despiadado asesino serial. Lady Killer, hay un libro sobre él, es uno de los personajes más enigmáticos de la historia penal norteamericana. Por ahí mucho no se sabe que era argentino. Lady Killer, asesino de señoritas. Esa sería la traducción. Y durante un par de décadas lo buscaron. De tanto en tanto daba un golpe, pero no sabían ni quién era, porque cambiaba su identidad. Diecisiete nombres distintos tuvo Lady Killer”.
Kablan reconstruyó que Caputo “trabajó en gastronomía en Nueva York, donde conoció en el 71 a Nathalie Brown, una chica de 19 años. Un día la chica le dijo: ‘No quiero seguir más con vos’. Y eso fue su pena de muerte. La mató a golpes, a cuchillazos y después llamó a la policía, 911: ‘Acabo de matar a mi novia’. Lo detienen. Hay un primer juicio que lo declara inimputable. Después hay un segundo que lo declara imputable. Fue a un psiquiátrico en la calle Bacon”.
El relato continuó: “Quien lo atendía, una de las personas que lo atendía era Judy Becker, que tenía 26 años. Empieza una relación amorosa, porque ella le da el alta, sale de este instituto psiquiátrico y la termina matando un año después, en 1974. La familia no sabía que ella, psicóloga, estaba saliendo con un paciente que la terminó matando. Ahí desapareció. Nunca más lo volvieron a ver en Nueva York. Se fue a California. Siempre iba cambiando de nombres, 17 en total, documentos falsos”.
Kablan detalló que en California “apareció como Ricardo Donoghue con un documento extranjero. Ahí entabla una relación con una cantante y bailarina que quería ser actriz, Barbara Taylor. Se empieza a llevar mal y, por alguna razón, en vez de tener el mismo final que los otros dos hechos anteriores, decide irse. La deja y se va a Hawái, donde trabaja también en gastronomía ya con otro nombre”.
En Hawái el destino criminal estuvo cerca de truncarse: “Lo agarran cuando estaba dándole una paliza a una chica y lo iban a meter preso y se escapó con lo justo. Tenía otro nombre y logra escapar de Hawái y se va a México. En 1977 aparece en México, en la Ciudad de México, ya siendo más grande, treinta años aproximadamente, y conoce a Laura Gómez, una chica de 23 años, hija del sindicalista más importante de camioneros en México”.

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