Estalló una nueva rivalidad en la Fórmula 1 entre dos históricas marcas: “El motor no es realmente suyo”
Ford, que trabaja junto a Red Bull en el desarrollo de los impulsores, y Cadillac, quien se sumó como el equipo número 11, vuelven a enfrentarse en la Máxima
La tensión entre Ford y Cadillac en la Fórmula 1 crece tras los comentarios de la firma de General Motors, que se presentó como el único proyecto auténtico de los EEUU en el campeonato, poniendo en duda el verdadero peso del Óvalo en el desarrollo del motor de Red Bull, justo después de haber sido uno de los equipos con mejores resultados en los test de pretemporada en Bahréin.
Según un informe del sitio especializado Motorsport, Mark Rushbrook, director de Ford Performance, fue contundente en su mirada sobre el impacto de la automotriz en su vuelta a la F1. “Ford Racing tiene un legado de 125 años de historia en el automovilismo como el equipo de carreras de Estados Unidos. Competimos en más categorías y en más superficies que cualquier fabricante estadounidense”. Además, el dirigente destacó a Ford y Haas como representantes del país en la elite, omitiendo a Cadillac tras la polémica intervención de su rival.
Desde Dearborn, la sede central de Ford, la reacción no tardó en llegar una vez que Cadillac calificó la alianza con la estructura de la bebida energizante como un mero “ejercicio de marketing”, insinuando que su contribución técnica real se limita a poner su logo en el monoplaza. Bill Ford, presidente ejecutivo del grupo, descartó por completo esa idea y, en declaraciones a The Athletic, fue tajante: “Nada más lejos de la verdad, en lo que respecta a que nuestra asociación con Red Bull sea un esfuerzo de marketing”.
Además, expresó que son los ingenieros de Cadillac quienes operan con un motor Ferrari, no Red Bull, y cuestionó cuántos empleados de GM participan realmente en el equipo de carreras. Al mismo tiempo, Rushbrook detalló que la colaboración técnica va mucho más allá de la electrificación, el foco inicial del acuerdo, ya que a medida que evolucionó el programa la implicación en el desarrollo del motor de combustión creció: “Muchas de las piezas reales que ahora se fabrican en Dearborn corresponden al lado del motor de combustión de la unidad de potencia”.
Uno de los argumentos de Cadillac para sostener que su proyecto es el más estadounidense reside en competir bajo licencia nacional, una condición que también defendieron históricamente equipos como All American Racers, Shadow, Penske y Haas. A pesar de ello, fuentes del paddock citadas por Motorsport relativizan este fundamento, debido a la sede operativa en Silverstone, el liderazgo británico y una plantilla de pilotos con Sergio Pérez y Valtteri Bottas, quienes no tienen nacionalidad estadounidense. La imagen de autenticidad nacional, así, queda diluida para sus rivales: “Eso es tan estadounidense como el fish and chips o la pasta carbonara”, ironizó una voz del entorno. “El motor no es realmente suyo”, sumaron en el medio de la contienda dialéctica.
La confrontación dialéctica entre ambos fabricantes tiene trasfondo histórico y, según Graeme Lowdon, jefe de equipo de Cadillac, añade un atractivo extra a la Fórmula 1. En el marco de la Autosport Business Exchange, Lowdon subrayó la tradición de competencia férrea, comparándola con el guion de una película: “Ha habido una rivalidad sana entre GM y Ford durante muchos, muchos años. Incluso han hecho una película de Hollywood sobre ello. Así que es real y está ahí”.

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