El dólar no sólo cae en la Argentina: qué pasa con otras monedas emergentes y cuáles son las causas
La baja en la moneda estadounidense es un fenómeno global que afecta también al siempre relevante real brasileño, entre muchas otras monedas
La tendencia de baja del dólar que se registra en la Argentina durante las primeras semanas de 2026 forma parte de un fenómeno más amplio. En simultáneo, otras monedas emergentes experimentan una apreciación respecto de la divisa estadounidense, mientras que los indicadores globales reflejan una caída sostenida del dólar a nivel internacional. Esta evolución abre interrogantes sobre los factores que impulsan estos movimientos y sobre el alcance de la tendencia.
El promedio de variación en todos los mercados analizados alcanza -2,7%. Si se considera únicamente a las monedas emergentes donde el dólar retrocede, el promedio resulta de -3,4%. Sólo la lira turca se desmarca, con una suba de 1,7% del dólar en ese país durante el mismo período de observación.
El caso del real brasileño merece un análisis particular. Brasil sostiene una economía con fuerte inserción en los mercados internacionales de materias primas y una política monetaria que busca contener la inflación y estabilizar la moneda. El real gana terreno frente al dólar, y este movimiento se alinea con el flujo de capitales hacia activos de economías emergentes, en un escenario donde los mercados evalúan posibles cambios en la política de tasas de interés de Estados Unidos. La caída del dólar respecto del real brasileño repercute en los precios relativos y en la competitividad de las exportaciones, al mismo tiempo que refleja la confianza de los inversores en la estabilidad macroeconómica de Brasil durante este tramo del año.
El peso chileno, por su parte, acompaña el fortalecimiento frente al dólar. La economía de Chile responde a factores vinculados con el precio internacional del cobre, la balanza comercial y las decisiones del Banco Central. La apreciación del peso chileno se produce en un contexto de estabilidad financiera y de expectativas de recuperación económica, mientras que el flujo de capitales hacia activos chilenos también contribuye a la dinámica observada.
En Colombia, el peso exhibe una apreciación de 3,2% frente al dólar en lo que va de 2026. El contexto incluye una política monetaria que busca equilibrar inflación y crecimiento, junto a un escenario internacional que favorece la entrada de capitales hacia mercados emergentes. La variación del dólar frente al peso colombiano responde tanto a factores globales como a la dinámica interna del país.
El rand sudafricano y el yuan chino también muestran retrocesos del dólar, aunque con menor intensidad. En Sudáfrica, la moneda local gana 3,5% frente al dólar, en un contexto donde los precios de las materias primas y la estabilidad política influyen sobre el mercado cambiario. El yuan chino, con una apreciación de 1,3% respecto del dólar, refleja la política cambiaria de China y la evolución de las relaciones comerciales internacionales.

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