El próximo desafío de Caputo: hay un pago por más de USD 1.000 millones en febrero y después calma hasta julio
La agenda de vencimientos financieros marca fuertes desafios en los próximos meses. Con cifras que pueden impactar en la acumulación de reservas del Banco Central y pone en duda la postura de Caputo de no querer ir al mercado internacional
Luego de haber sorteado en enero el pago a los bonistas con un préstamo con bancos internacionales y utilizar reservas del Banco Central para hacer frente a un vencimiento con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el ministro de Economía, Luis Caputo, tiene un nuevo compromiso por delante. En febrero debe realizar un pago superior a USD 1.000 millones por vencimientos Bopreales (títulos emitidos por el Banco Central para cubrir deudas con importadores). Tras esa salida de reservas, el Gobierno enfrentará una relativa calma hasta julio, donde vuelve a tener un compromiso de USD 4.300 millones con privados.
Pero una vez que el ministro Caputo logre cubrir el vencimiento de Bopreal de febrero por más de USD 1.000 millones, entra en una especie de “paz” hasta julio. Ya que, según la consultora Analytica, en marzo tiene que hacer un pago total de USD 837 millones (USD 667 millones a organismos internacionales (OOII) y USD 170 millones a Otros); en abril, USD 394 millones (USD 378 millones a OOII y USD 16 millones a otros).
Recién en mayo, Argentina tiene que realizar el segundo pago del año al FMI por USD 785 millones, USD 432 millones a OOII y USD 29 millones a Otros, lo que suma un total de USD 1.245 millones. Para en junio bajar a USD 284 millones, por USD 251 millones a OOII y USD 33 millones a Otros.
El informe de LCG señala que el “gap a financiar” para lo que resta del año alcanza USD 13.852 millones, lo que representa el 2% del PBI. El problema está en que las fuentes disponibles para cubrir estos compromisos son insuficientes, ya que incluyen los depósitos del Tesoro en el BCRA (USD 459.014.472 millones al 2 de febrero), desembolsos del FMI (USD 1.903 millones) y financiamiento multilateral y bilateral (USD 2.739 millones).
Previo a la semana pasada, donde el riesgo país volvió a ubicarse por encima de los 500 puntos básicos (p. b.), tras el ruido que generó la salida de Marco Lavagna del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en LCG aseguraban que el desafío inmediato era sostener esa tendencia a la baja. En un contexto donde los vencimientos netos suman cerca de USD 14.000 millones para el resto del año, mientras que los depósitos en el BCRA apenas llegan a USD 459 millones.
“Habrá que ver si la convergencia del EMBI a niveles más bajos depende solo del proceso de acumulación, que ya está en marcha, o el mercado empieza a exigir una forma más robusta de hacerlo, vía un superávit de cuenta corriente y no exclusivamente por saldo de cuenta financiera, como hace ahora”, destacaron en el informe de LCG.

Los comentarios están cerrados.