Niegan que quienes pidieron a la Justicia que impida el traslado del sable corvo de San Martín sean descendientes directos de Rosas

Un grupo de familiares del Restaurador aseguró que no hay descendientes directos de Máximo Terrero y Manuelita Rosas. Días atrás, una jueza desestimó la presentación

El sable corvo de San Martín, una reliquia que recuerda la gesta del prócer argentino, ya está en manos del Regimiento de Granaderos a Caballo, luego del acto que encabezó este sábado el presidente Javier Milei en la ciudad santafesina de San Lorenzo.

Según explicaron, “Manuelita Rosas se casó con Máximo Terrero y tuvo dos hijos: Máximo Manuel Terrero y Rodrigo Terrero. El primero de los nombrados se casó con Jenny Thompson sin descendencia y el segundo con Ina Michalowsky, cuya única hija de nombre Viera, murió soltera”.

Por lo tanto, agregaron, “no hay descendientes directos de Máximo Terrero y Manuelita Rosas y los únicos descendientes directos de Don Juan Manuel de Rosas provienen de su hijo Juan Bautista y de su nieto Juan Manuel León Ortiz de Rozas, quien falleció en el año 1913 siendo Gobernador de la Provincia de Buenos Aires”. La nota está firmada por Andrés Rivas Molina, Federico Fleitas Ortiz de Rozas y Juan Manuel Soaje Pinto.

Días atrás, el Juzgado Contencioso Administrativo Federal 12 desestimó la medida interina solicitada por quienes se dicen descendientes de Máximo Terrero y Manuela Rosas, que buscaban frenar el traslado del sable. La decisión judicial fue firmada por la jueza Macarena Marra Giménez quien, sin embargo, habilitó una investigación “de fondo”.

La magistrada fundamentó el rechazo a la medida interina en la inexistencia, en principio, de un “cargo” jurídico vinculante que, en la donación, obligara a que la pieza permaneciera exclusivamente en el Museo Histórico Nacional. Y también en la falta de algunos documentos que acrediten el vínculo de los demandantes con Rosas. La resolución, según el fallo, destacó que “en este estado inicial del proceso… no se encuentran reunidos los requisitos legales aptos para hacer lugar a lo requerido”, en referencia al pedido para suspender el traslado.

Sin embargo, la jueza pidió que, en cinco días, el Regimiento de Granaderos informe “el destino del sable en la sede del Cuartel y las medidas de seguridad y protección que se adoptarán para su debida conservación, así como para la exposición pública del bien”.

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