El desplome del bitcoin desmiente su reputación de “oro digital”
La principal criptomoneda acumula más de 10% de pérdida en lo que va del año y del 37,2% desde el pico de octubre de 2025 y la capitalización de casi 19.000 especies cripto es hoy 39% inferior al nivel de hace seis meses. Los inversores institucionales prefieren diversificar en metales y derivados. Qué piensa Kevin Warsh, el elegido de Trump para la Fed
El precio del bitcoin caía este domingo a las 10 de la mañana a USD 78.350 dólares, un 37,2% por debajo de los casi USD 125.000 que había alcanzado el 6 de octubre de 2025. El entusiasmo por bitcoin y por las especies cripto en general, incluidos los meme digitales, se había iniciado en octubre de 2024, en las semanas anteriores a la elección en EEUU, a medida que se afianzaba la expectativa de una victoria electoral de Donald Trump. Y el precio de las especies escaló rápidamente, a medida que el gobierno que asumió el 20 de enero se mostró favorable a las criptomonedas, designó al frente de los organismos regulares una figura amigable al sector e impulsó en el Congreso la ley GENIUS, favorable en particular a las stablecoins atadas al dólar como modo de apuntalar a la vez el rol de la divisa de EEUU como moneda mundial.
De modo más amplio, la capitalización total de casi 19.000 especies cripto relevadas por el sitio CoinGecko era este domingo de USD 2,64 billones, un 39% menos que los USD 4,3 billones que había llegado a acumular en octubre de 2025.
A menudo el bitcoin fue señalado como una versión digital del oro, un nuevo refugio de valor en tiempos de alta volatilidad y tensión geopolítica, pero la evolución de los últimos meses desmiente esa interpretación.
Es cierto que el oro se desplomó fuertemente el viernes, cuando cayó a USD 4.800 la onza luego de haber superado brevemente los USD 5.600, pero en ese caso parece tratarse de una toma de ganancias después de un febril ascenso impulsado por las incertidumbres geopolíticas. Pero el oro llevaba un ascenso de 23% en lo que iba de 2026.

La preferencia de los inversores por el oro y la plata sí parece responder a las tensiones geopolíticas, la incertidumbre comercial y la política expansiva del gobierno de Trump, que además de aumentar los aranceles habló de anexar Groenlandia, “capturó” e hizo extraditar a EEUU al dictador venezolano Nicolás Maduro y mantiene una fuerte presión, incluido despliegue militar, sobre el régimen teocrático iraní.
Ese contexto erosiona la imagen de bitcoin como “oro digital”, al punto que Pramol Dhawan, director general de Pimco, uno de los más grandes fondos de inversión de EEUU, le dijo al periódico británico Financial Times que el discurso del oro digital “ha desaparecido” y sostuvo que el declive de bitcoin demuestra que no es “una revolución monetaria”. Otro problema es la falta de un modelo de valuación de los activos digitales. Ilan Solot, estratega de mercados globales de Marex Solutions, también consultado por el FT, dijo que el bitcoin “es un activo en busca de un modelo de valuación” pues no hay un consenso claro” sobre qué factores deben orientar su precio.

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