00:04Hablaron los padres de Thiago sobre el menor detenido: “Lo conocemos de chiquito, no queremos denunciar”

Explicaron que los dos adolescentes que estaban con su hijo se habían ido de vacaciones con ellos. La mamá, por su parte, contó que la víctima evoluciona bien y que los médicos están atentos a un hematoma: “Desayunó y almorzó, así que se ve una mejoría”

En la madrugada del 31 de enero, alrededor de las 05:30, Thiago, de 16 años y que vive en Adrogué, estaba junto a dos amigos en el estacionamiento del muelle de Pinamar, aguardando a sus padres que pescaban. En ese contexto, sufrió una fractura de cráneo con hundimiento. Uno de los chicos que estaba con él admitió que no había sido víctima de una agresión grupal, como indicaba la primera versión, sino que lo había atacado el otro adolescente de 17 años que estaba con ellos tras una discusión. Los tres chicos se conocen desde niños y estaban todos juntos de vacaciones.

La mujer relató que el hematoma que tiene en la cabeza es uno de los puntos que tiene en alerta a los médicos porque “sangra un poco, entonces quieren ver el sangrado”.

Y agregó: “Si el hematoma sigue con su curso, se va a evaluar (una intervención quirúrgica), sino no. Le pedimos a todos que sigan con la cadena de oración para que no vaya al quirófano. Él está bien. Está golpeado y mal anímicamente por todo lo que pasó y por todo lo ocurrido”.

“Mi hijo está en terapia intensiva porque lo tienen que controlar seguido, no tiene asistencia respiratoria, pudimos hablar con él, está controlado”, subrayó.

Lucía agradeció todas las muestras de apoyo y quiso aportar claridad sobre la salud de su hijo. Sobre la causa que investiga la fiscal Ferre, acotó: “Cada chico, cada menor que estuvo con Thiago en ese momento, sabe lo que pasó. Se contó y se dijo. La Justicia ya está ahí, pero esos dos chicos también tienen una familia atrás, tienen una mamá, un papá”.

La causa avanzó por el trabajo de los policías de las DDI de Dolores, de Villa Gesell, de Pinamar y de La Costa, tras una causa que inicialmente estaba en manos del fiscal Juan Pablo Calderón y el expediente dio un giro cuando el menor de 14 se quebró y contó lo sucedido. Sostuvo que todo comenzó por “un juego de manos”. Aportó, además, que antes de esa secuencia habían bebido alcohol, detallaron las fuentes.

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