Mercado automotor: el año arrancó con cambios en el ranking de ventas y un fuerte avance de las importaciones
No se alcanzaron las 70.000 unidades proyectadas, pero igualmente fue el segundo mejor mes desde 2019. Hubo una reconfiguración, con retroceso de marcas líderes y un 65% de autos importados
Siempre se puede mirar la mitad llena o la vacía de un vaso. Porque dependiendo del contexto, una suba puede ser significativa o estacional y una baja puede ser una mala señal o una referencia demasiado alta.
La salvedad vale porque la caída contra enero de 2025 en el cómputo absoluto es del 4,9%, pero en estas dos clases es mayor ya que alcanza el 5,3%. Y si se profundiza el análisis, esta retracción se da especialmente en los utilitarios que tuvieron una baja considerable del 8% respecto al mismo mes del año anterior.
Pero aunque los ejecutivos de la industria señalaban desde fin de año pasado que enero sería un mes récord que superara las 69.000 unidades de enero 2025, que no se haya alcanzado esa cifra no puede tomarse como una mala noticia, porque este fue el segundo mejor mes desde enero de 2019, es decir que sólo en una oportunidad se vendieron más autos nuevos que en este comienzo de año.
Mirar la mitad del vaso lleno no debe llevar al simplismo de magnificar que entre diciembre y enero el mercado haya tenido un crecimiento del 174,4%. Porque diciembre es siempre el peor mes del año y enero el mejor, salvo excepcionales circunstancias como la que se vivió a fines de 2023 en el que una devaluación necesaria y correctiva de una distorsión, paralizó las ventas de casi todo el trimestre siguiente. De hecho, entre diciembre de 2024 y enero de 2025, el crecimiento fue mayor aún, del 217%.
Lo que sí es interesante observar fue la estrategia de los fabricantes entre fin de año pasado y comienzos del actual. El contexto vuelve a ser fundamental porque después de tres meses de caídas sostenidas de ventas como efecto de las elecciones legislativas provinciales y nacionales, recién en noviembre se empezó a normalizar la economía y a reaparecer el crédito gracias a una baja de las tasas de interés del sistema financiero.
Así fue como algunas marcas decidieron apostar fuerte a cerrar 2025 con números más acordes con la proyección original previa, mientras otras empezaron con una idea y después la cambiaron. Los extremos fueron Toyota y Stellantis.

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