“Lo mejor que podría hacer”: Cavallo listó qué reformas debe iniciar el gobierno para seguir sumando reservas y reactivar la economía
El exministro apoya la política de remonetizar vía compra de reservas, pero desconfía de las tasas altas y el carry trade y subraya que las reformas cambiaria y financiera deben preceder a la laboral y a la apertura de la economía.
En un texto más positivo que otros que le ganaron cierta antipatía oficial, Domingo Cavallo publicó en su blog el documento “Re-monetización por compra de reservas, la mejor opción para reactivar la economía”, en línea con la “fase 4” del programa económica.
Para el ministro, en la actual coyuntura “es la política monetaria más apropiada”. Ya no deben quedar dudas, remarcó, en línea con lo que pregonaba hace largo tiempo, de que la acumulación de reservas libres en el Banco Central2 ayuda a que baje la tasa de riesgo país”. Si eso continúa, explicó, “se irá aproximando el momento en el que Argentina recupere el acceso al mercado internacional de capitales a tasas de interés que no excedan su ritmo potencial de crecimiento”, que calculó en 7%: 5% de crecimiento y 2% de inflación internacional.
Pero Cavallo pidió no confundir la compra de reservas para acumularlas en el BCRA con la compra de divisas que deben hacer el Tesoro y las provincias para pagar intereses de deuda externa. “No incluyo referencia a compras para amortizar deuda, porque parto del supuesto de que conseguirán nueva deuda para atender los vencimientos de capital que se vayan sucediendo en el tiempo. Para la compra de divisas por parte de los Tesoros Nacional y provinciales, se necesita que la Nación y las Provincias generen superávit fiscal primario suficiente. Si no lo logran, tendrán que financiar esta compra de divisas con endeudamiento, sin afectar las reservas del Banco Central. Es decir, la responsabilidad de conseguir las divisas para pagar los servicios de la deuda es claramente del Tesoro Nacional y de los Tesoros Provinciales. Esta es una regla de política fiscal (…) una suerte de reaseguro de la política de déficit cero, que habrá que mantener mientras no se consiga la estabilización completa de la economía”.
A su vez, prosiguió, “para que la única emisión monetaria sea la destinada a acumular reservas en el BCRA es necesario que los vencimientos de intereses y capital de la deuda en pesos también se financien con superávit fiscal primario o con nuevo endeudamiento, pero nunca con emisión monetaria del Banco Central. Si se sigue esta regla, la demanda de liquidez de la economía alimentará la acumulación de reservas del Banco Central, porque ésta será la única fuente de emisión monetaria”.
En cambio, el exministro considera “peligroso” que las tasas de interés en pesos sean demasiado altas en términos reales (esto es, muy superiores a la tasa de inflación). “Si baja la tasa de riesgo país, es decir el costo del endeudamiento en dólares, deberían bajar también las tasas de interés en pesos en términos reales. A su juicio, la “única razón” por la que eso no está ocurriendo “es porque el mantenimiento del cepo cambiario a las empresas y a los intermediarios financieros sigue dejando como espada de Damocles en el mercado cambiario la decisión, que en algún momento deberá tomarse, de disponer la completa libertad de movimiento de capitales, algo que se da en todas las economías bien organizadas y estables del mundo”.
Por eso, aconsejó, “lo mejor que podría hacer el gobierno en este momento es seguir acumulando reservas sin inducir carry trade, sino avanzando rápidamente hacia la eliminación completa del cepo con garantías de que no va a ser reintroducido bajo ninguna circunstancia. Esto requeriría declarar al dólar como moneda de curso legal, derogar la ley penal cambiaria y liberalizar la intermediación financiera para permitir la expansión del crédito bancario, tanto en pesos como en dólares, a tasas de interés que en términos reales no superen la tasa de crecimiento potencial de la economía” (el ya referido 7% nominal).

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