La Argentina volvió a reclamar ante la OEA por la liberación de los presos políticos en Venezuela: “La desinformación provoca más sufrimiento”

El embajador Carlos Cherniak expuso ante dos representantes de la Comisión Interamericana de los Derechos humanos durante la reunión del consejo permanente. “Es necesario poner fin a esta situación de una buena vez”, planteó

El embajador argentino ante la OEA, Carlos Cherniak, volvió a reclamar este miércoles por la liberación de los presos políticos en Venezuela y alertó ante dos representantes de la Comisión Interamericana de los Derechos humanos sobre la situación del gendarme Nahuel Gallo y el abogado Germán Giuliani, ambos detenidos por el régimen chavista.

Y agregó: ”La liberación por goteo de los detenidos ilegalmente, la información poco transparente o la desinformación por parte del régimen venezolano provoca, además, mayor sufrimiento de los familiares que están esperando con ansiedad abrazar a sus seres queridos“.

La intervención de Cherniak está alineada a las últimas intervenciones de la diplomacia argentina en organismos internacionales, que encadenó una serie de posicionamientos políticos que ratificaron el alineamiento total del gobierno libertario con Washington, Estados Unidos. “La Comisión Interamericana de Derechos Humanos debiera insistir en una visita a Venezuela, a fin, entre otras acciones, de verificar el estado de los presos políticos en ese país y exigir una lista oficial de los mismos; Argentina seguirá comprometida para lograr que los venezolanos recuperen su libertad y la democracia, reiterando que no existe margen para nuevas experiencias dictatoriales en nuestra región“, afirmó el diplomático.

Además de Gallo y Giuliani, y de Yacoov Harari, el argentino-israelí de 72 años liberado recientemente, la Argentina reclama la aparición de Roberto Baldo, cuya historia aparece apenas nombrada en un Reporte Especial sobre Presos Políticos con Nacionalidad Extranjera de la ONG Foro Penal, que brinda asistencia jurídica a personas detenidas arbitrariamente por la dictadura.

El informe -publicado en marzo de este año, aunque recién cobró visibilidad en las últimas horas- denunció la detención de Baldo junto a su esposa, Montserrat Espinosa Irbern. Según se pudo reconstruir, son propietarios de una pizzería ubicada en una zona residencial de Caracas conocida como Los Palos Grandes. Fueron detenidos el 29 de noviembre de 2024 por “presuntos funcionarios” de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCM).

La situación de los presos políticos en Venezuela llegó a Davos, Suiza, donde los principales líderes del mundo están reunidos en el Foro Económico Mundial. Consultado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló que el Gobierno de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha liberado a “muchos” de ellos.

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